Comunicación y lengua

6. ANÁLISIS DE LOS PRODUCTOS COMUNICATIVOS (Investigaciones sobre controladores, editoriales y agenda de actualidad)

La limitación de los efectos a corto plazo y una necesidad de realizar estudios que mostraran las consecuencias a largo plazo motivaron la aparición de nuevas técnicas de investigación. Se quiere explicar: ●

Quiénes  y cómo se relaciona la información

Se investiga a los emisores para saber su papel en cada categoría profesional en que se dividen los trabajadores de la información.
Aparecen muchos estudios sobre la figura del “controlador” de información. En 1950, Kurt Lewin, con un análisis de tres grupos diferentes: →Controladores individuales: periodistas más o menos influyentes según su posición dentro de la redacción. →Controladores institucionales: influencia de la burocracia y jerarquía de unos periódicos en relación con otros. →Controladores cibernéticos: que relacionaron la cantidad de mensajes emitidos en relación con e objetivo de la producción. Mauro Wolf: De los media -que constituyen un núcleo central de la producción simbólica en las sociedades actuales- es necesario conocer los sistemas de valores y de representaciones del imaginario colectivo que proponen y, también, de forma, procesos, restricciones y limitaciones con las que se lleva a cabo. El criterio de influencia no estaría tanto en el “profesionalismo” de los trabajadores de la comunicación como en la “noticiabilidad” como elemento que condiciona las preferencias de los directores y empresas a la hora de seleccionar informativos o de entretenimiento.●

Cuál es la influencia global de los medios de comunicación

Los procesos de mediación simbólica se oponen por los media a la población mediante dos formas: “el orden del día” de los temas y la jerarquía que conceden a cada uno y sus prioridades en el momento de su emisión. Cohen “sobre la influencia de la prensa”: puede que la mayor parte del tiempo no consiga decir a la gente lo que debe pensar, pero es capaz de decir a los propios lectores en torno a qué temas deben pensar algo. Esto es para pensar, pero imaginen en política, economía, ideología o publicidad de instrumentos más poderosos como la televisión. Las conclusiones de estos estudios llegan a defender al lector/oyente/espectador no a la implantación de consejos de información ni postulan a favor de asociaciones de consumidores ni órganos defensores de la Libertad de Comunicación.

7. LA TEORÍA CULTUROLÓGICA Y LOS ESTUDIOS CULTURALES

La Teoría Culturológica: va la cultura a través de las relaciones que se establecen entre el consumidor de bienes culturales y los productos puestos a su alcance. Deja a un lado el estudio de las carencias o cualidades de la cultura de masas, visión óptica y apela a la investigación empírica, lanzándose al análisis de la cultura moderna.
Edgar Morin propone una fenomenología sistemática para comprender la compatibilidad de la estandarización industrial de los bienes culturales y la naturaleza individualizada e innovadora del consumo de los mismos. Porque ha habido homogeneización. La industria de la cultura de masas no produce bienes culturales, sino que lanza productos para aliviar carencias afectivas, imaginarias o materiales. Lo importante es crear hábitos de consumo para que puedan obtener máximos beneficios. Se propone estudiar las contradicciones entre los intereses de la industria y los de los consumidores de comunicación y distinguir en el terreno cultural entre lo necesario y bueno o lo accesorio y mediocre. Estudios Culturales: son el desarrollo de informes de los trabajadores de la comunicación o de las empresas que controlan o desean influir en los media. Esta escuela nacíó en Birminghan. Se diferencian escuelas que se limitan a estudiar la economía de los grandes sectores de la comunicación. También hay “teorías conspiradoras” que acusan a las clases dominantes de pretender el control social mediante la manipulación de los medios de comunicación, como Wolf. Hay autores como Alvin Toffler que, sin pertenecer a esta escuela, realiza propuestas en defensa de los intereses de la industria de la cultura. Todos estos estudios han servido para poner de relieve las contradicciones entre el sistema cultural y el social. Uno de estos autores es McLuhan. Sus conclusiones sobre los medios y la comunicación tienen mucho de ingenioso, con frases simbólicas. Califica los medios en fríos y calientes, siendo un gran crítico en todo, menos en el sistema económico. No aportó ninguna metodología, pero, pese a ello, su creencia en las bondades del capitalismo y en los medios electrónicos como “extensiones del hombre” aún tienen vigencia. Sirvieron para la idea de felicidad al uso intensivo de los nuevos medios de comunicación. Algunos de sus seguidores son Bill Gates (Microsoft) o John Sculley (Apple). Otros lo van a atacar diciendo que es el culpable de la realidad, como Jean Baudrillard. 

Antecedentes clásicos (3º parte) 1. De la Teoría de la Informació a los análisis semiológicos

Junto a las teorías utilitarias “de los efectos” de la comunicación hubo un desarrollo paralelo de las teorías que analizaban los aspectos científico-técnicos de la comunicación. Norbert Wiener, quizás sea la primera persona que consiguió inventar allá por los 20 una máquina digital capaz de procesar información. Su vida estuvo dedicada a desarrollar desde la física los instrumentos técnicos apropiados para potenciar los caminos de la información, pero con el fin de descubrir desde la biología en dónde se oculta la facultad de crear, la capacidad de pensar del ser humano. Los seguidores actuales del modelo matemático-informacional conceden tanta importancia a las redes como a la cantidad de información que el ser humano es capaz de asimilar. Por ello se cree que la capacidad de comprensión que dispone un ser humano normal equivale a lo que cabe en un folio y medio.
De los estudios matemáticos, físicos, se ha pasado a su aplicación en psiquiatría, psicoterapia, neurología y aún en ciertas disciplinas sociales. Por esto, para los comunicólogos “puros” lo importante es el intercambio del mensaje y por ello, el contenido y sus fines últimos, los por qué y los para qué. Debido a esto, toda comunicación, pertenecería al área de conocimiento de lo humano. En definitiva, su campo sería no el de “las ciencias” sino el de “las letras”. Para ciertos investigadores el ser del hombre radica en el lenguaje, en la formación y el desarrollo de su idioma materno, defienden el “mi patria es mi lengua”. Otros partiendo de la lingüística, y otros- los semiólogos- intentan comprender los procesos de comunicación estudiando los signos.

4. La escuela funcionalista de münster: prakke, dröge y otros

Esta escuela surge en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, su inspirador fue Münster (1901-1963), que pasa por ser uno de los fundadores de la Ciecia d ela Publicista ( o de Comunicación) alemana. En la actualidad su actividad se desarrolla en la Universidad alemana de Münster.            Autores como H.Prakke, Scmoelke, integran una pléyade de investigadores centrados en la teoría de la comunicación. La publicista analiza todo lo privado hecho público o lo colectivo de relevancia social, es decir, todo el proceso de comunicación desde el ámbito privado hasta la esfera de lo público.

Para Prakke

Los receptores sitúan a los emisores de acuerdo con una escala de valores. Por ello se puede demostrar que para el público existen tres tipos de emisores: apreciados, despreciados o neutrales. Depende de la confianza del receptor.

Para Carl I.Hovland:

un autor alejado de estos estudios y seguidor de unos métodos psicológicos que aplicó al análisis  de las películas de propaganda, el problema radica en la “credibilidad”. Una credibilidad que puede ser conocida en la misma medida que la veracidad de los contenidos de un mensaje.

Según Vicente Romano:

los autores anteriores ven las funciones del emisor, que pueden corresponderse o no con las que el receptor espera de él en: La información que sirve para difundir el conocimiento del entorno, sus acontecimientos y situaciones para obtener la imagen del mundo,  El comentario o la cultura, que supone la clasificación y valoración del conocimiento, la valoración del mundo,  El entretenimiento, o sea, el esparcimiento, el encuentro con pensamientos y estímulos de segunda mano y  La orientación social, es decir, la socialización. Para otros autores como Ronneberger, los medios de comunicación social producen el espacio de los público, desempeñan unas funciones de “socialización”, de “control” y de “formación y educación” o dirigismo político. Por último, para Franz Drögge, la comunicación presenta dos funciones (opresora/emancipadora) contradictorias: o allana a los trabajadores para que desconozcan las relaciones de producción o, por el contrario, modifican la conciencia de los trabajadores mediante la supresión de la alineación. Esta escuela tendría como objeto analizar las contradicciones entre los medios de comunicación y la sociedad concreta- la burguesa capitalista- y su fin sería la búsqueda de una comunicación que consiguiera al mismo tiempo entretener, informar y cultivar.

2. De la teoría del vector a la matemático-informacional


La teoría del vector, también llamada mecanicista presenta este esquema lineal.

CANAL -Fuente- Codificador-Emisor- MEDIO- Receptor- Descodificador—–Destinatario

Claude E.Shannon publicó en 1948 un artículo en el que concretaba las ideas primigenias de la Teoría matemática de la información, a ella se deben conceptos como ruido, redundancia o entropía. Los físicos de esta ciencia querían saber la cantidad de información que puede ser transportada por el medio técnico más adecuado. Al dar importancia al “cuantum” daban prioridad al estudio del canal. Así, el vector que une el emisor y el receptor sufre de entropía (desequilibrio) y para que el mensaje llegue sin perturbaciones (ruido) es necesario crear el “codificador”, cuyas modulaciones permitirán transmitir la información. El código no sería pues otra cosa que una lista de signos. Dado que la obtención de canales sin ruido es una operación costosa, la teoría de la información en cuanto medida cuantitativa del ruido tendría como principal fin el de conseguir una banda transmisora de alta calidad a bajo costo. De este modo el código evitaría la entropía y permitiría una fácil transmisión de información. Esta teoría dará paso a la teoría matemático-informacional.

La Teoría matemático-informacional

Arranca a principios del Siglo XX gracias a las aportaciones de la ingeniería de las telecomunicaciones. Entre sus pioneros figuran: Harry Nyquist, R.V.L. Harley y  Norbert Wiener que es el que sabría dar coherencia a esta teoría y aplicar sus conocimientos de biología para estudiar el comportamiento del sistema nervioso central de los animales. Para esta teoría, lo importante radica en saber cómo son y para qué sirven todos los canales técnicos posibles, y por tanto sitúa en un segundo plano de su estudio los canales naturales. Su fin principal era saber calcular el potencial de un medio de transmisión en función de su capacidad. Tanto para Weaver como para Shannon sólo se puede entender la sociedad “mediante el estudio de los mensajes y de las facilidades de comunicación de las que dispone; en el futuro, desempeñan un papel cada vez más preponderante los mensajes cursados entre hombres y máquinas entre máquinas y hombres y entre maquinas y maquinas. Este modelo propone una concepción lineal del proceso comunicativo que discurre entre un principio (fuente) y un final (destino) en donde queda cortada la transmisión. Sin embargo la cibernética transforma este modelo lineal a uno circular gracias a la retroalimentación. Con la teleinformática las relaciones no sólo quedan reguladas por las respuestas (feedback) sino que el modelo se convierte en interactivo. Los matemáticos-informacionales no analizaban tanto los contenidos (significados) como los canales (significantes). La transmisión de comunicación no depende de la mecánica sino de la óptica. Tanto la información (medida de la organización) como otros hechos de la naturaleza están sujetos a fenómenos científicos como la entropía (desorganización) descrita por Gibbs. Según su postura los sociólogos menospreciaban el estudio de estas cosas y por ello no entendían la importancia de la comunicación como urdimbre de toda sociedad. Samuel Butler había mostrado sus temores de que la máquina pudiera encargarse del control de la humanidad. Sus predicciones por fortuna no se  han cumplido, pero los últimos casos de “guerra de las galaxias” y “daños colaterales a distancia” hacen que no podamos olvidar sus temores. En el intercambio de la información entre las máquinas el modelo queda cerrado y no cabe ningún tipo de peligro previsible, pero en tanto intervengan los seres vivos el modelo introduce los desequilibrios propios de una sociedad injusta. Y una realidad ya evidente basada en tres instrumentos nuevos: el ordenador multimedia, el cable y el satélite conformarán sin duda la vida y las relaciones sociales del Siglo XXI. Ellos darán nuevas formas de aplicar su teoría: robótica, cibernética, demótica etc.

3. De la lingüística a la semiología


La vieja lingüística  y la nueva semiótica tienen autores y metodología que las hacen figurar entre las teorías de la información con derecho propio. Para muchos comunicólogos no se puede entender la comunicación como una ciencia si se desconocen las imprescindibles aportaciones de Carlos Marx, Freud y Ferdinand Saussure (padre de la lingüística), otros autores como Chomsky y demás componen una cadena de investigadores de la lengua, indicios, signos y símbolos. Los estudios lingüísticos han sido centro de atención por parte de antropólogos, psicoanalistas, sociólogos. Sus métodos, descripciones, presupuestos, sus leyes han sido estudiados y debatidos desde puntos de vista de internos a la problemática de una ciencia del lenguaje.       Saussure aportó la figura de contemplar el lenguaje “como un objeto doble”. Las dualidades opositivas enfrentan la lengua (lo social) y el habla  lo individual), lo material y lo insustancial. En su estudio figura el proceso mediante el cual el lenguaje universal se convierte en lenguas de lenguas, origen de sus investigaciones sobre la arbitrariedad del signo lingüístico. Chomsky, con su “gramática generativa” planteó nuevas propuestas que han consolidado la lingüística como ciencia. Él no deseaba tanto conocer la estructura interna de las lenguas como dar respuesta a la pregunta ¿Qué reglas lingüísticas se aplican inconsciente o conscientemente para producir frases correctas en una lengua dada? Se pasa del sistema de elementos de Saussure al sistema de reglas de Chomsky. Del análisis a la síntesis. Para Chomsky la lengua es una forma de actividad humana y no un producto y por tanto el concepto generativo de sebe entender como generar engendrar, crear. Para él la  lingüística es productiva, por ello la lengua no es el resultado inventario de palabras, sino un proceso entre la competencia para hablar, situada en un plano inconsciente, y la actuación, situada en la esfera de la conciencia. Los estudios de Saussure serían estáticos, mientras que los de Chomsky son dinámicos.

La Semiología

No olvida la lingüística, pero concreta su objeto en el análisis de los lenguajes verbales y de los lenguajes no verbales. Así, los mensajes artísticos, o la arquitectura, o la estructura del film, constituyen materias abonadas para los estudios semiológicos. Sentido Significado Referencia Símbolo  significante Signo- – – – – Referente Objeto  Denolatum. Todo signo o símbolo debe ser estudiado, y, a ser posbile, es necesario encontrar las reglas que condicionan este tipo de comunicación, investigaciones como Saussure, Peirce o Greimas no son sino los abanderados de un modelo con múltiples seguidores: umberto Eco, Ch. Morris, E. Landi, Rossi- Landi. Para Julia Kristeva la práctica social: economía, costumbres, arte, conforma un sistema significante y en permanente relación con la lengua. Cada signo tiene un valor para otra cosa y sobre todo cada grupo de signos puede servir como soporte de la comunicación. Gracias a la semiología podemos conocer hoy qué parámetros icónicos y qué expresiones condicionan los diversos tipos de representaciones y, por tanto, de comportamiento individual y social. Todo tipo de investigaciones sociales o prácticas informáticas han tenido que recurrir a los descubrimientos lingüísticos o semiológicos, y hoy estos estudios gozan de la credibilidad de una ciencia consolidada cuyas aportaciones – pese a sus reconocidas limitaciones- son imprescindibles en la Teoría de la Comunicación.