Conceptos actuales de salud y enfermedad

El self hace referencia a cómo la persona se ve a sí misma y cómo se evalúa, a su vez, este conjunto de esquemas autorreferentes constituyen cómo percibimos el mundo, pensamos, sentimos y actuamos. El self se va constituyendo a través de la interacción del individuo con el ambiente cultural. De esta manera, distinguimos el self independiente, propio de las culturas individualistas, descrito en mayor medida con una serie de atributos internos que se consideran los causantes y determinantes de la conducta;
Y el self interdependiente más frecuente en las sociedades colectivistas, donde se considera que su self está inherentemente conectado con los demás, induciendo a un estado de alerta en cuanto a las necesidades, deseos y metas de los otros. El self es fluido y puede cambiar en función de los distintos roles que se desempeñan y las diferentes expectativas y demandas situacionales de los roles y las relaciones. A modo de síntesis, podríamos decir que el self individualista es un muro que separa a la persona de los demás, mientras que el self colectivista es un puente que nos conecta con los demás seres humanos.

Un ejemplo claro en el que se muestra la diferencia entre los tipos de self, son los marcadores de bienestar entre una población independiente y otra interdependiente. En las culturas individualistas, uno de los predictores del bienestar más potentes es la autoestima, mientras que en las colectivistas son la armónía en las relaciones y la adherencia exitosa a las normas.

 Los procesos emocionales se dan en todas las culturas, pero existen marcadas diferencias entres las sociedades en las emociones predominantes, la frecuencia con que se expresan y la regulación y variación de las mismas. Para entender las emociones desde un marco cultural es clave diferenciarlas de acuerdo a una dimensión interpersonal, distinguiendo entre las que son implicativas (tienen como referente a los demás) o las egofocalizadas (tienen como referente al “yo”). Estas diferencias también se pueden marcar entre sentimientos positivos, emociones como el orgullo y la autoconfianza, que marcan el resultado de satisfacción de los atributos internos, o emociones como la simpatía y el respeto que resultan del hecho de estar conectados con los demás. Lo mismo pasa con las emociones negativas.

De la misma manera que las emociones, el bienestar se puede considerar un fenómeno social o personal en las culturas individualistas o colectivistas respectivamente. De esta manera, los predictores de la felicidad en las sociedades individualistas son la autoestima, las emociones positivas, el logro de metas personales… etc, mientras que en las sociedades colectivistas la felicidad se consigue mediante la armónía social, la adaptación a las normas, el apoyo emocional de los demás… etc.


Es difícil pensar que porque uno en un momento determinado tengo una reacción emocional muy intensa vaya a sufrir un infarto o algún tipo de afección cardio respiratoria grave.
Debe haber mecanismos que enlacen nuestra personalidad con las alteraciones o problemas físicos. Estos mecanismos pueden ser directos e indirectos

Mecanismos directos


: la excesiva reactividad fisiológica ante el estrés. Desde el mecanismo centrado en el estudio de las consecuencias del estrés se sugiere que la reactividad fisiológica constituye el puente de enlace entre la personalidad y la salud.
El estrés psicológico produce aumentos en la actividad simpática y adrenocortical a lo largo del tiempo las respuestas fisiológicas exageradas repetidas en muchas ocasiones contribuirían a la etiología de la enfermedad.
La personalidad puede servir para atenuar o exacerbar la conexión entre el estrés y sus consecuencias en distintos puntos de la secuencia estrés afrontamiento. Habría que señalar que la mayor parte de las investigaciones de carácter psicosomático se han hecho sobre los problemas o enfermedades del corazón ya que son una de las principales causas de mortalidad y porque las consecuencias psicológicas ante el estrés parecen estar reguladas por los mismos sistemas fisiológicos que son en parte responsables de los procesos que llevan a cardiopatía o enfermedades del corazón.

Mecanismos indirectos las conductas de la salud: son aquellas acciones que afectan a la probabilidad de enfermar incluyendo factores como la dieta. La personalidad afecta a las prácticas o conductas de la salud que son las que se relacionan directamente con la salud es decir la relación entre la personalidad y la enfermedad es indirecta o mediada por esas conductas.
Otras explicaciones la conducta de enfermedad y la predisposición genética: Conducta de enfermedad↳ habría que decir que la personalidad impacta la experiencia subjetiva de enfermedad y las respuestas ante los síntomas percibidos es decir la personalidad influye las conductas relacionadas con la percepción subjetiva de enfermedad física. Esta explicación se deriva de la evidencia que indica que la enfermedad objetiva a veces no se corresponde con el informe de síntomas, las visitas al médico o la automedicación.