Maduración sexual

Conducta Sexual Humana

La conducta sexual es muy importante para la supervivencia de las especies animales pluricelulares que se reproducen sexualmente. Los individuos de estas especies se aparean sin poder evitar las consecuencias, pues el organismo de las hembras se prepara fisiológicamente en ciertos periodos para copular y tener descendencia.

El deseo de copular puede ser desencadenado por estímulos internos o externos como la búsqueda de placer y de acercamiento.

Mecanismos cerebrales de la conducta sexual

Cerebro y conducta sexual masculina

En el hipotálamo humano, y también a otras especies animales, el área preóptica medial ha estado muy relacionada con el control encefálico de la conducta sexual masculina.

La estimulación eléctrica del área preóptica medial genera la activación de conductas de copulación.

Su lesión suprime, irreversiblemente, la conducta sexual a los machos.

El área preóptica medial ejerce un control sobre la conducta sexual, por medio de sus proyecciones en el campo tegmental lateral mesencefálico; la interrupción de esta vía neural de comunicación altera la conducta sexual masculina.

Tanto el sistema principal olfatorio como el accesorio envían sus axones a la amígdalamedial. Se ha podido comprobar que lesiones de esta estructura alteran algunos aspectos sexuales masculinos. Asimismo, la extirpación bilateral de todo el complejo amigdalino genera cuadros de hipersexualidad en primates.

Mecanismos neuroquímicos de control de la conducta sexual masculina

Esteroides gonadales


Los andrógenos tienen efectos activadores de la conducta sexual masculina con su actuación sobre receptores de las neuronas del área preóptica medial.

Oxitocina


Genera una conducta sexual más vigorosa y persistente, en ambos sexos. Esta hormona también interviene en los mecanismos de erección peneana y eyaculación.

Vasopresina


Otra hormona peptídica neurohipofítica, la vasopresina, es secretada por neuronas de la amígdala medial y del núcleo de la cama de la estría terminal. Tiene efecto con la recuperación de la actividad sexual.

Dopamina


En 1995, Hull y colaboradores encontraron que las neuronas del área preóptica medial liberaban dopamina durante la actividad sexual, facilita los mecanismos de erección y aumenta la conducta de cópula.


Mecanismos neuroquímicos de control de la conducta sexual femenina

La conducta sexual femenina depende de la secreción de estradiol y progesterona


Los efectos del estradiol y la progesterona sobre la conducta sexual femenina se llevan a cabo mediante la activación de los receptores del núcleo ventromedial del hipotálamo, por parte de estas hormonas.

La administración intracerebral de estas dos hormonas en el núcleo ventromedial del hipotálamo activa los patrones de la conducta sexual femenina, incluso en ausencia de las gónadas.

Cerebro y conducta sexual femenina

Del mismo modo que en los machos, la información quimiosensorial del sistema principal olfatorio y del accesorio, así como la información somatosensorial los mecanorreceptores genitales llegan al núcleo medial de la amígdala.

En las hembras, las neuronas de la amígdala medial proyectan en el área preóptica medial y el núcleo ventromedial del hipotálamo.

Respuesta sexual humana

La respuesta sexual humana es el conjunto de cambios físicos y hormonales que experimentan los seres humanos ante el estímulo sexual.

Fue estudiada por los célebres William Masters, ginecólogo, y Virginia Johnson, sexóloga, que describieron las siguientes fases:

FASE DE


DESEO SEXUAL


La estimulación de los impulsos sexuales es diferente para cada sexo, aunque comparte el origen psíquico para activar la respuesta sexual: los pensamientos son inducidos por las percepciones sensoriales, durante esta fase, principalmente a través de la visión, que estimulan áreas del cerebro relacionadas con la fantasía e imaginación. A su vez existen conexiones con centros de control hormonal que secretan testosterona y hormona luteinizante, capaces de incrementar el deseo sexual

Fase de excitación

La excitación es la primera fase, y puede desencadenarse por una enorme variedad de estímulos: la visión de un cuerpo desnudo, una caricia, olores, la pronunciación o audición de ciertas palabras y un largo etcétera. Aún no hay evidencia sobre un estímulo capaz de excitar específicamente a hombres o mujeres, pero la idea convencional atribuye al varón el ámbito de lo visual y a la mujer un espectro sensorial más amplio (tacto, mirada, palabra, gestos), aunque faltan pruebas concluyentes que confirmen la creencia popular.

Fase de meseta

En esta etapa la respiración está entrecortada, el pulso cardíaco aumenta y todos los efectos de la excitación se desarrollan. También aparece el rubor sexual (enrojecimiento notorio en el área del pecho y rostro).  La tensión muscular aumenta. Al aproximarse el orgasmo (inmediatamente posterior a la fase de meseta) es habitual una sensación de apremio por descargar la tensión sexual acumulada.

Fase del orgasmo

El orgasmo surge tras las fases de excitación y meseta. Las pulsaciones cardíacas y la respiración llegan a su máxima frecuencia e intensidad. Se produce una gran tensión muscular y contracciones involuntarias del miembro viril, de los músculos vaginales y del esfínter anal. En el varón habitualmente se produce la eyaculación.

Se produce dilatación pupilar fugaz. Además de la respuesta física, se produce una respuesta emocional muy variada y específica de cada individuo como manifestación de placer: suspiros, gritos, gruñidos, llanto o risa, aunque también puede haber orgasmo sin manifestaciones emocionales elocuentes.

Fase de resolución

Es el restablecimiento paulatino de la normalidad física y psíquica, tras haber alcanzado el orgasmo.

TEORÍAS SOBRE LA RESPUESTA SEXUAL HUMANA    El modelo lineal de Masters y Johnson

A lo largo de los últimos años han aparecido diferentes modelos para definir la respuesta sexual humana.

A principios de la década de 1950, Masters y Johnson, tras estudiar la fisiología y psicología sexual humana, desarrollaron el modelo sexual lineal tanto para hombres como para mujeres, con estadios secuenciales de excitación, meseta, orgasmo y resolución

El modelo cíclico de la respuesta sexual femenina de Basson

Recientemente, Basson et al. Definieron el modelo cíclico biopsicosocial de la respuesta sexual femenina en el que hay un feedback entre aspectos físicos, emocionales y cognitivos. Según este modelo, en las mujeres puede existir un deseo que provoque la búsqueda de una actividad sexual (deseo «espontáneo») o, más frecuentemente, puede darse una postura sexual neutra, una predisposición a realizar una actividad sexual que, si los estímulos son suficientes y adecuados, produce el paso de la neutralidad a la excitación y el deseo (deseo «reactivo»).


Disfunciones sexuales

Incluyen todas las alteraciones que se producen durante el acto sexual, pueden presentarse al inicio de la vida sexual o incluso más adelante. Las causas pueden ser físicas, psicológicas o ambas.

Deseo sexual inhibido


Déficit en las fantasías sexuales y en la falta de deseo sexual, incluye desinterés por el sexo también por toda conducta sexual. Más frecuente en mujeres.

Trastorno por aversión al sexo


Evitan todo contacto genital. Presentan un elevado nivel de ansiedad y pánico ante el acto sexual. Más frecuencia en mujeres.

Trastorno de la excitación sexual


Mujer: fallo en mantener la lubricación propia de la excitación sexual hasta la terminación de la actividad sexual. Hombre: fallo total o parcial para obtener o mantener la erección hasta el final del acto sexual.

Trastornos del orgasmo:


la eyaculación precoz, anorgasmia.

Trastornos por dolor:


Dispaurenia femenina: un 12% de las mujeres lo padecen. El dolor puede presentarse en todos los intentos de coito o en determinadas posturas.

En los hombres puede darse dolor en la eyaculación o infecciones de uretra.

Variaciones del comportamiento sexual

Son trastornos en los que un individuo tienen fantasías intensas y recurrentes que provocan excitación sexual, deseos sexuales o conductas que involucran objetos no humanos, niños u otras personas que no dan su consentimiento o el sufrimiento o humillación propio o de la pareja

Carácterísticas

  • Dependen psicológicamente del objeto del deseo
  • Son incapaces de sentir placer sexual a menos que el objeto este presente de alguna forma
  • Puede ocurrir en episodios ocasionales
  • Debe durar por lo menos seis meses
  • Si no satisfacen sus deseos o fantasías se obsesionan con ellas experimentando malestar personal

Identidad sexual

Alude a la percepción que un individuo tiene sobre sí mismo respecto a su propio cuerpo en función de la evaluación que realiza de sus carácterísticas físicas o biológicas​ que «generalmente refleja la apariencia física externa y el rol típicamente vinculado al sexo que uno desarrolla y prefiere o la sociedad intenta imponer».

En términos generales alude al aspecto psicológico de la sexualidad de un individuo desde lo corpóreo, desde la genitalidad,​ y está conformada por tres elementos: la identidad de género, la orientación sexual y el rol de género.​ Este constructo incluiría el patrón de carácterísticas sexuales biológicas de un individuo «que forman un patrón cohesivo que no deja lugar a dudas respecto a cuál es su sexo».

La orientación sexual

Un aspecto importante de la sexualidad es la orientación sexual, la cual se puede definir como la atracción sexual que siente un individuo hacia otro del sexo contrario o del mismo sexo.

  • Heterosexualidad


  • Homosexualidad


  • Bisexualidad


  • Asexualidad