Fundamentos del Desarrollo y Evaluación de los Trastornos del Lenguaje Infantil

1. Introducción

Existen varias hipótesis sobre la adquisición del lenguaje:

  • El modelo innatista (Noam Chomsky): Los seres humanos nacen con una capacidad biológica específica para adquirir el lenguaje (LAD).
  • El modelo conductista (Skinner): Proceso basado en el condicionamiento y la imitación.
  • El modelo interaccionista (Vygotsky): Resalta la importancia de la interacción social en el desarrollo del lenguaje. Este enfoque sostiene que los niños adquieren el lenguaje a través de la comunicación con adultos e iguales.
  • El modelo cognitivo (Piaget): El desarrollo del lenguaje está estrechamente relacionado con el desarrollo cognitivo general.
  • El modelo emergente: Combina elementos de diversas teorías. Este modelo sugiere que el lenguaje surge de la interacción entre las capacidades innatas del ser humano, el desarrollo cognitivo y la exposición al entorno social y lingüístico. No se enfoca exclusivamente en un solo factor, sino que considera el aprendizaje del lenguaje como un proceso dinámico y multifacético.

Existen también otras teorías que intentan explicar por qué parece haber unas ventanas de tiempo óptimas para adquirir el lenguaje:

  • Período crítico (Lenneberg): Hay una ventana limitada (desde el nacimiento hasta la pubertad) en la que el cerebro es más receptivo al aprendizaje lingüístico. Fuera de este período, es muy difícil o imposible adquirir un lenguaje completamente.
  • Período sensible: Es más flexible y sugiere que existen períodos óptimos para aprender ciertas habilidades, pero no tan estrictos como el período crítico. Aunque es más fácil aprender un idioma en la infancia, los adultos también pueden hacerlo, aunque con mayor esfuerzo y menores resultados en algunas áreas (como la pronunciación).

2. Trastornos del lenguaje infantil

Existen varias clasificaciones sobre los trastornos del lenguaje; las más utilizadas son las elaboradas por Puyuelo (2003) y Narbona y Chevrie-Muller (2001).

Clasificación de Puyuelo (2003)

Puyuelo realiza dos clasificaciones, una basada en la etiología y otra basada en los componentes del lenguaje alterados:

  • Factores centrales: Alteraciones del procesamiento central que impactan en el aprendizaje cognitivo y lingüístico (trastorno del desarrollo del lenguaje, discapacidad intelectual, TEA, TDAH y traumatismo craneoencefálico).
  • Factores periféricos: Dificultades auditivas, visuales y físicas.
  • Factores emocionales y del entorno.
  • Mixtos: Alteraciones del lenguaje debidas a dificultades cognitivas, sensoriales y motoras.
  • Alteraciones específicas: Semántica (adquisición ralentizada), forma, morfológica, sintáctica, pragmática y déficit en la interacción entre componentes.

Clasificación de Narbona y Chevrie-Muller (2001)

  • Trastornos secundarios a déficit instrumentales: Déficit auditivo y déficit mecánico y articulatorio (disglosias y disartrias).
  • Trastornos de habla y lenguaje: Trastorno de los sonidos del habla, trastornos del ritmo y de la fluencia, trastorno del desarrollo del lenguaje y afasias adquiridas.
  • Trastornos psicolingüísticos: Trastorno pragmático y semántico-pragmático, TEA, carencias socioafectivas, mutismo selectivo y discapacidad intelectual.

3. Clasificación diagnóstica

El diagnóstico es un proceso dinámico y evolutivo. El DSM-5-TR (APA, 2022) incluye los trastornos de la comunicación en el epígrafe de los trastornos del neurodesarrollo.

Trastorno del lenguaje

Se caracteriza por dificultades persistentes en la adquisición y uso del lenguaje (hablado, escrito o lengua de signos) debido a deficiencias en la comprensión o producción, incluyendo:

  1. Vocabulario reducido.
  2. Estructura gramatical limitada.
  3. Deterioro del discurso.

Trastorno de la comunicación social (pragmática)

Requiere dificultades persistentes en el uso social, adaptación al interlocutor, normas conversacionales y comprensión del lenguaje no literal. Es fundamental realizar un diagnóstico diferencial para descartar TEA o problemas de «forma» (gramática/morfología).

4. Evaluación logopédica

Siguiendo el modelo de Bloom y Lahey, el lenguaje se evalúa a través de tres componentes: Forma (fonética, fonología, morfología, sintaxis), Contenido (semántica, léxico) y Uso (pragmática).

Procedimiento de evaluación

  1. Entrevista: Crucial para determinar la naturaleza del trastorno.
  2. Selección del enfoque: Clasificatorio (comparación con la norma) o funcional (línea base para intervención).
  3. Aplicación de instrumentos: Pruebas estandarizadas (objetivas) y no estandarizadas (cualitativas).
  4. Análisis de datos: Comparación con el desarrollo normativo.
  5. Comunicación de resultados: Informe detallado y recomendaciones.

Screening y observación

Las pruebas de Screening (ej. PLON-R, MacArthur) permiten una detección rápida. Por otro lado, la evaluación no estandarizada mediante observación (espontánea o sistemática) es vital para entender el uso real del lenguaje en contextos naturales.