Diferentes formas de pensamiento

Prácticas y modelos cognitivos


Reestructuración cognitiva

  1. La Imaginación Racional Emotiva:
      La imaginación racional emotiva fue creada en 1971 por Maxie Maultsby Jr. Uno de los pioneros en el desarrollo de la TREC, aunque Ellis la desarrolló de una manera diferente.  Siguiendo la descripción que de ella hizo Ellis en 1996 los pasos serían los siguientes:
  • Hacer que el cliente se imagine con gran dramatismo la ocurrencia de un acontecimiento activador que conlleve un fuerte sentimiento o una conducta alterada, sobre todo ansiedad, pánico, depresión o rabia contra uno mismo.
  • Preguntar al cliente qué emoción siente y hacer que entre en contacto con dicha emoción, experimentándola plenamente.
  • Se pide al cliente que mantenga la imagen “horripilante”, pero esta vez cambiando el sentimiento que le provoca por otro negativo, pero saludable (por ejemplo, pasar de la depresión a la tristeza).
  • Cuando el cliente ha logrado cambiar el sentimiento, se le pregunta cómo lo ha cambiado, y qué hizo para cambiarlo. Nunca hay que preguntarle qué se dijo para cambiarlo ya que esto es muy fácil y provoca que diga algo que le parecíó que se decía a sí mismo para cambiar, cuando en realidad puede que no se haya dicho nada.
  • Lo importante es lograr que el cliente consiga lo anterior utilizando algún tipo de afirmación de enfrentamiento sensible y racional dirigida hacia uno mismo. El cambio de un sentimiento negativo, poco saludable, a otro saludable sólo es posible cuando se cambia la evaluación de A (Hecho Activador).

De manera que, por ejemplo, relajarse, meditar o cambiar mentalmente A no va a conseguir que se cambie el sentimiento como plantea la TREC, sino que desaparezca al distraerse de él.  La idea es que algo que nos molesta o nos preocupa es lícito que nos haga sentirnos mal (sentimiento saludable), pero no irracionalmente infelices. De manera que hay que focalizarse (no olvidar, o apartar de nuestra mente) en aquello que nos hace sentirnos mal cambiando nuestra evaluación.

  1. Los ejercicios para atacar la vergüenza: Ellis siempre ha mantenido que uno de los elementos centrales de los trastornos emocionales tiene que ver con la vergüenza y por ello desarrolló estos ejercicios en 1968. Cuando hacemos algo que consideramos “vergonzoso” nos criticamos e intentamos no volver a hacerlo. Esto, tal y como resume Ellis (1996), no es un problema, en principio, ya que nos permite conservar la especie y evitar vivir situaciones problemáticas durante mucho tiempo.  Pero como tenemos una tendencia a sobregeneralizar no sólo vamos a evaluar nuestras acciones, sino a nosotros mismos lo que conlleva que apliquemos nuestra vergüenza en dos áreas.
  • En primer lugar, etiquetaremos como impresentables nuestros actos antisociales o neuróticos.
  • Y en segundo lugar, cómo nos sentimos avergonzados de verdad, evaluaremos nuestro sí mismo como “impresentable”, o como “vergonzoso”.

Los ejercicios para atacar la vergüenza suponen simplemente hacer que el cliente se meta en una situación chocante, contradictoria, en la que se sienta avergonzado por lo que hace, pero siendo entrenado, al mismo tiempo, para no tomarlo como un ataque hacia su persona o para no sentirse humillados con respecto a su personalidad.  La meta está en lograr que el cliente se acepte y tolere el malestar resultante de este ejercicio.  Durante el ejercicio, el cliente debe experimentar cuestiones tan importantes para cambiar su filosofía irracional como por ejemplo: “no pasa nada por cometer un error; no pasa nada porque se rían de mí; no pasa nada porque me rechacen; no pasa nada porque no me quieran”, etc.  La idea consiste en elegir un ejercicio, consensuado con el cliente, que le facilite entender que puede vivir experimentando rechazo, críticas, cosas que le salen mal, etc.

  1. Los ejercicios de toma de riesgos: En ellos se busca que el cliente haga algo en concreto que quiere hacer, pero que suele evitar. Es decir, que corra riesgos calculados en aquellas áreas que quiere cambiar.  Para realizar un ejercicio de toma de riesgos es conveniente que previamente el cliente haya trabajado ese riesgo con disputas socráticas, con diálogos socráticos, de manera que tenga la posibilidad de darse argumentos a favor y en contra de la idea irracional.  El ejercicio consiste, sencillamente, en pedir al cliente que haga algo que evita hacer porque le da miedo o teme las consecuencias y que lo haga en unas condiciones “normales”, muy diferentes a las condiciones de los ejercicios de atacar la vergüenza.  Mientras lo hace, debe repetirse de forma intensa y pasional autoenunciados racionales (por ejemplo, “me gustaría que la chica con la que voy a hablar no me rechazara, pero podré soportarlo”)

ELLIS (TREC):


Modelo ABC: Activador (que pasó?) – Bloque de creencias(pensamientos, emociones) – Consecuencias (comportamiento).

Ideas irracionales:

• Es una necesidad extrema para el ser humano adulto ser amado y aprobado por prácticamente cada persona significativa de su comunidad.

• Es tremendo y catastrófico el hecho de que las cosas no vayan por el camino que a uno le gustaría que fuesen.

• Para considerarse a sí mismo valioso se debe ser muy competente, suficiente y capaz de lograr cualquier cosa, en todos los aspectos posibles.

• La historia pasada de uno es un determinante decisivo de la conducta actual y algo que ocurríó alguna vez y nos conmociónó debe seguir afectándonos indefinidamente

• Es más fácil evitar que afrontar ciertas responsabilidades y dificultades en la vida

• La desgracia humana se origina por causas externas y la gente tiene poca capacidad o ninguna para controlar sus penas y perturbaciones.

Debos” acerca de si mismo, los demás y condiciones de vida.

• En relación a la exigencia sobre el sí mismo los pacientes asumen o pueden asumir lo siguiente: “estoy absolutamente obligado a hacerlo bien y a conseguir la aprobación de los demás o si no, yo soy, toda mi persona lo es, un inútil”. Este debo absolutista estaría detrás de enunciados como el siguiente, “debo hacerlo todo bien y ser aprobado por las personas significativas de mi alrededor y si no lo consigo es horrible”. Creencias de este tipo nos conducen, a menudo, a experimentar ansiedad, depresión, culpabilidad o vergüenza y sentimientos de que no valemos para nada (Kendall, Haaga, Ellis, Bernard, DiGiuseppe, y Kasinove, 1995).

• El segundo debo absolutista se refiere a las exigencias sobre los otros. Por ejemplo, cuando un paciente piensa: los demás tienen que tratarme absolutamente de forma amable y justa o si no ellos son detestables. Creencias de este tipo se asocian con sentimientos de cólera, furia y rabia así como con rasgos pasivo-agresivos y actos de violencia verbales o físicos (Kendall y cols., 1995)

• El tercer debo absolutista se refiere a las exigencias sobre las condiciones o lo que debemos tener en nuestra vida, y se puede manifestar de la siguiente manera: las condiciones de mi vida deben ser absolutamente confortables y sin dolor ni sufrimiento o si no el mundo es tremendo y terrible y no puedo resistirlo. Tales creencias se asocian con sentimientos de pena y de estar heridos, autocompasión, cólera, depresión, así como, con problemas de disciplina, tales como dejar para mañana lo que tenemos que hacer hoy o con conductas adictivas (Kendall y cols., 1995).

Cogniciones: Frías (no doy juicio), cálidas, calientes (absolutistas).

BECK


Esquemas

TEORÍA DE LA TREC

Se centra en resaltar la importancia de 4 formas de pensamiento irracional:

  1. Demandas o exigencias: “Si mi pareja me quisiera, debería haberme hecho un regalo por mi cumpleaños”..
  2. Catastrofismo: “Como mañana no me salga bien la entrevista será horrible, yo me muero”..
  3. Baja tolerancia a la frustración: “No voy a la fiesta porque me da miedo que me rechacen, es durísimo, yo soy muy sensible y no podría soportarlo”.
  4. Depreciación o condena global de la valía humana: “ Se me ha quemado la comida. Soy una inútil, todo hago mal”. 

OBJETIVO DE ESTE MODELO

• La meta, pues, está en lograr desarrollar un pensamiento racional.

• Es decir, un tipo de pensamiento más flexible, condicional, que no nos invalida, ni nos incapacita, permitíéndonos lograr nuestras metas.

• Desde la TREC , Ellis señala una serie de valores y actitudes que denomina Racionales que contribuyen al bienestar psicológico y que tienen que ver con la manera de estar y entender la vida.

Distorsiones Modelo de la terapia racional emotivo conductual:


Pensamiento todo o nada “si fracaso en una tarea importante, como no debo hacerlo, soy un fracaso total y nadie me puede apreciar”.

Saltar a conclusiones“Ya que me han visto fallar, y bajo ningún concepto debí hacero, me verán como un gusano incompetente”.

Adivinar el porvenir “Se burlan de mí por haber fracasado, pues saben que debía haber tenido éxito total, por lo que me despreciarán para siempre”.

Descalificar lo positivo “Cuando me felicitan por algo bueno, sólo están siendo amables, olvidando las cosas locas que no debería haber hecho, de ninguna manera”.

Totalidad y nunca “Ya que las condiciones de mi vida deben ser buenas y en la actualidad son tan malas e intolerables, siempre van a ser así, y nunca seré feliz”.

Etiquetado y sobregeneralización “Ya que no debo fracasar en un trabajo importante y lo he hecho, soy un perdedor y un fracaso total”.

Perfeccionismo “Me doy cuenta que lo he hecho bastante bien, pero debería haberlo hecho totalmente perfecto en una tarea como ésta, y por tanto, soy un incompetente total.

Distorsiones cognitivas:


Inferencia arbitraria/saltar a conclusiones:


Proceso de obtener una conclusión negativa en ausencia de evidencia empírica suficiente que la avale. P/E: “No encuentro trabajo porque soy un desastre

Pensamiento absolutista o dicotómico:


Tendencia a colocar las experiencias o comportamientos de uno mismo y de los demás en categorías que sólo admiten dos posibilidades opuestas (bueno/malo, positivo/negativo). P/E: “O saco un 7 en el examen o soy un fracasado

Magnificación:


Tendencia a exagerar o a magnificar lo negativo de un rasgo, persona, situación o acontecimiento. P/E: “Me ha salido el examen fatal, es horrible, no lo puedo soportar”. Minimización: Proceso de minimizar o quitar importancia algunos eventos, rasgos o circunstancias. P/E: “Me han llamado los amigos 5 veces pero podrían haberme llamado más

Abstracción selectiva:


Proceso de focalizarse exclusivamente en un aspecto, detalle o situación negativa, magnificando su importancia poniendo así toda la situación en un contexto negativo. P/E: “Soy un desastre, he perdido el paraguas”.

Personalización:


Proceso de asumir causalidad personal en las situaciones, eventos y reacciones de los otros cuando no hay evidencia que la apoye. P/E: “María y Juan se están riendo, seguro de mi

Sobregeneralización


Proceso de extraer conclusiones basándose en una o pocas experiencias, o aplicarlas a una amplia gama de situaciones no relacionadas. P/E: “Me ha salido mal la comida, nunca más seré capaz de hacer nada bien

Catastrofismo:


Proceso de evaluar el peor resultado posible, de lo que ocurríó o va a ocurrir. P/E: Es peor que lo intente porque fracasaré y será horrible

Comparación:


Tendencia a compararse llegando generalmente a la conclusión de ser inferior a mucho peor que los demás. P/E: “Aunque me esfuerzo no consigo ser tan agradable como mi compañero.

Descalificación de lo positivo


Proceso de rechazar o descalificar las experiencias, rasgos o atributos específicos. P/E: Me salíó bien la cena, pero fue por chiripa”.

Adivinación:


Proceso de pronosticar o predecir el resultado negativo de conductas, emociones o acontecimientos futuros y creerse que las predicciones son absolutamente verdaderas. P/E: Estoy segura de que aunque salga con amigos, me sentiré mal.

Perfeccionismo:


Esfuerzos constantes por cumplir con alguna representación interna o externa de perfección sin examinar lo razonable de estas normas perfectas, a menudo en un intento de evitar experiencias subjetivas de fracaso. P/E: Las cosas hay que hacerlas perfectas, si no es mejor no hacerlas”

Etiquetado:


Etiquetarse de manera peyorativa “soy un fracasado”

MODELO DEPRE DE BECK (triada):


El ambiente y la genética predisponen a una vulnerabilidad que genera esquemas de uno mismo, del mundo y del futuro, hay un incidente crítico que activa la depre, lo cuál se activa y expresa en contenidos cognitivos negativos, sesgos en el proceso de información

Entrenamiento inoculación de estrés por MEICHENBAUN


Permeabilidad algo así como resiliencia frente a situaciones estresantes mediante ejercicios

Se divide en tres fases:

  • Fase de conceptualización:

Identificar y definir el problema que presenta la persona de manera concreta y específica, en términos conductuales y ayudarle a entender su naturaleza y sus efectos en sus emociones y conductas y definir los objetivos terapéuticos.

Luego se realiza una evaluación exhaustiva para averiguar el mayor número posible de variables internas y externas implicadas en el desarrollo y mantenimiento del problema.

El entrenamiento en habilidades de auto observación es primordial.

Posteriormente se realiza una reconceptualización del problema. Esto implica transmitir al paciente que el estrés tiene diferentes componentes y diferentes fases.

  • Fase de adquisición y entrenamiento de habilidades: En esta etapa, el cliente con la ayuda del terapeuta, revisa, aprende y entrena durante las sesiones estrategias de afrontamiento que le permitan abordar situaciones específicas generadoras de estrés, que se detectaron en la etapa anterior.

¿Qué acciones se pueden llevar a cabo?

Determinar qué estilo de coping es el más adecuado para el cliente y para la situación que es necesario afrontar.

Examinar qué nivel de esfuerzo conlleva afrontar el problema y que factores internos o externos pueden estar interfiriendo.

Entrenar estrategias de coping centradas en el problema y orientadas a la modificación, evitación y minimización del impacto de los estresores.

Cuando la situación estresante es incontrolable o inmutable, entrenar estrategias de afrontamiento paliativas.

  • Fase de aplicación y consolidación de las habilidades adquiridas.

Se pretende alcanzar los siguientes objetivos:

1. Poner en práctica ante las distintas situaciones reales las estrategias aprendidas

2. Comprobar la utilidad y eficacia de las habilidades de afrontamiento adquiridas

3. Corregir aquellos problemas que vayan surgiendo durante el proceso de exposición

4. Mantener los resultados obtenidos y fomentar la generalización a otras situaciones aversivas o estresantes

Solución de problemas


NEZU

Este modelo se puede considerar como un claro ejemplo de un modelo cognitivo-comportamental, ya que en él se trabaja con cogniciones y supuestos de los pacientes sobre la naturaleza de los problemas y nuestras posibilidades de resolverlos, junto con un entrenamiento en habilidades de tipo cognitivo que nos permiten aprender un procedimiento general (generalizable) para saber tomar decisiones en cualquier situación problemática.

La solución de problemas supone enseñar a los pacientes a generar alternativas y a tomar decisiones implicándose en un proceso de aprendizaje donde aprenden un proceso general que facilita una transferencia de entrenamiento.

Este proceso es importante porque no saber solucionar problemas supone problemas de tipo emocional y dificultades en la vida.

El proceso se relaciona con dos aspectos principales:

1. Impedir que los pacientes eviten resolver situaciones que ven insalvables. 2. Impedir que los pacientes actúen al primer impulso sin barajar o tener en cuenta diversas posibilidades que les permitirán una solución más eficaz.

FASES DEL PROCEDIMIENTO

  1. La orientación hacia el problema (Nezu, 1998) supone que el terapeuta debe detectar las atribuciones, percepciones, estimaciones y creencias del paciente sobre el problema, así como sus reacciones emocionales. Elementos principales:
  • Aprender a reconocer de forma precisa cuándo aparece un problema y saber adaptarse a la complejidad mayor o menor de éste.
  • Saber identificar y atribuir correctamente la causa de un problema.
  • Adoptar la postura de que los problemas son inevitables en la vida.
  • Valorar nuestros problemas como desafíos y no como catástrofes.
  • Desarrollar una actitud positiva o adaptativa ante los problemas, deseando resolverlos en el momento adecuado.
  • “PARARSE Y PENSAR”: no actuar al primer impulso y no evitar los problemas
  1. Se define y se formula el problema, logrando el paciente aclarar y comprender la naturaleza del problema, especificando metas y objetivos realistas.
  • Para ello es importante que el paciente logre distinguir hechos de supuestos, es decir, que sea capaz de desarrollar un listado de todos los hechos disponibles sobre un problema, describiendo estos hechos de forma clara y objetiva, sin ambigüedades, separándolos de los supuestos y distorsiones sobre los problemas. Además, el paciente debe ser capaz de identificar los posibles obstáculos y dificultades que influyen en que la situación sea un problema.
  1. Búsqueda de alternativas. En esta fase se intenta buscar la mayor cantidad posible de alternativas de solución. Lo que nos debe preocupar en esta fase es la cantidad y no la calidad. Con ello se refieren a la denominada tormenta de ideas.
  • Principios básicos de la tormenta de ideas:

CANTIDAD

APLAZAMIENTO DEL JUICIO

VARIEDAD

Se busca generar la mayor cantidad posible de alternativas fomentando la combinación y mejora de las alternativas o respuestas que el paciente va dando. “Cuantas más mejor”.

No hay que someter a valoración o enjuiciar ninguna de las alternativas o respuestas generadas con anterioridad. “Todas las ofrecidas en principio son adecuadas”

A través de una variedad de estrategias o tipos de enfoque el paciente puede pensar en un amplio rango de soluciones posibles.

  1. Entrenamiento en la toma de decisiones: La idea principal de esta fase consiste en que el paciente logre identificar aquella solución que va a aumentar las consecuencias positivas y minimizar las negativas a la hora de solucionar un problema. Se valoran las alternativas generadas en la fase anterior, eligiendo una (o varias de ellas) y haciendo combinaciones y mejoras.
  2. La solución de problemas consiste en la puesta en práctica de la solución y verificación. Esto es, realizar la opción elegida anteriormente y evaluar y supervisar, cuidadosamente, los resultados consecuentes de la aplicación de esta solución. • Es importante que el paciente lleve a cabo autorregistros que le permitan evaluar las consecuencias de estas soluciones

Hipótesis descriptiva:


diagnóstico tradicional ¿Qué le pasa al paciente? Desde lo real

Hipótesis explicativa:


desde el autor, realidad/teoría (qué le pasa?)

AUTOCARACTERIZACIÓN

  • Esta técnica fue desarrollada por Kelly (1955), es un método idiográfico de tipo narrativo que supone el análisis cualitativo de las autoconstrucciones de un cliente.
  • Supone pedirle al cliente que escriba, en tercera persona, una descripción de él mismo como lo haría un amigo que lo quisiera y lo conociera bien (Hardison y R. A. Neimeyer, 2007).
  • No interesa la certeza o falsedad de lo que el cliente dice, sino que el cliente logre un insight sobre cómo construye su mundo personal (Fransella, 1981).
  • Esta técnica es especialmente útil en las primeras sesiones terapéuticas, cuando el terapeuta intenta entender al individuo en sus propios términos o, también en aquellos momentos en los que interesa saber cual es la propia visión interna del individuo

Instrucciones:

“Escribe una caracterización de . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . (nombre del cliente), como si fuera el protagonista de una obra de teatro. Escríbelo como podría escribirlo un amigo que lo conociera íntimamente y con mucha comprensión, quizá mejor que ninguna otra persona. Asegúrate de escribirlo en tercera persona. Por ejemplo, comienza diciendo “. . . . . . . . . . . . Es . . . . . . . . . . ”..

Los escritos terapéuticos

  • Los diarios también se emplean extensamente en un contexto constructivista.
  • Tareas como los diarios personales, o cualquier forma de escritura reflexiva tienen la función de expresar preguntas y de explorar respuestas profundamente personales facilitando que el cliente profundice y personalice en el trabajo de la terapia.
  • Para Mahoney (2003a) cualquier tipo de escrito tiene una importante función terapéÚtica.
  • Las historias tienen muchas funciones en nuestras vidas. McAdams (2008) destaca ante todo la función de las historias para integrar nuestras vidas. Las historias nos pueden permitir juntar en un marco comprensible ideas diferentes, personajes, sucesos y cualquier elemento de nuestra vida que permanezca separado.

Recomendaciones:

1. Encuentre un lugar donde no le interrumpa nadie

 2. Focalícese en una experiencia reciente que le preocupe o sobre la que piense mucho. Puede ser cualquier experiencia que sea problemática.

3. Escriba sobre cualquier aspecto de esa experiencia que sea más difícil reconocer o comprender

4. Oscile entre escribir sobre el acontecimiento externo, la situación problemática y sus pensamientos y sentimientos más profundos.

5. No se preocupe por faltas de ortografía o gramática: escriba sólo para usted mismo

6. Intente escribir entre 15-30 minutos cada día, entre sesíón y sesíón, o cada vez que esté recordando una situación o se vea desbordado por pensamientos y emociones.

7. Si es posible, organice una actividad transicional, como hacer algo de ejercicio, escuchar música que le agrade, estar con amigos o familiares, que le faciliten volver a su vida cotidiana. Hacia una práctica eficaz de las psicoterapias

EL FLUJO DE CONCIENCIA

Supone una tarea de mirar hacia dentro.

¿Cuándo podemos utilizar la técnica del flujo de conciencia?

  • Para desarrollar una apreciación más íntima de las complejidades, conflictos y preocupaciones de los clientes.
  • Señalar las preocupaciones centrales y los temas recurrentes para explorar en otros momentos de la terapia.
  • “Afloja” a clientes conceptualmente rígidos.
  • Como método de autoexploración para clientes altamente “cognitivos” ya que desinhibe al cliente facilitando que comparta sus experiencias de forma honesta y profunda.

Para lograr estas metas, se le pide al cliente que informe sobre pensamientos, sensaciones, imágenes, memorias y sentimientos, es decir, sobre todo lo que está experimentando en el “aquí y ahora” de la sesíón. Hay que tener una serie de precauciones, es conveniente que el terapeuta la haga primero él mismo, delante del cliente para mostrarle a éste lo que tiene que hacer.

!NO DEBE HACERSE!:

  • Al principio de la terapia, sobre todo cuando no se ha establecido la alianza terapéÚtica. Cuando el cliente no está implicado en explorar procesos emocionales. • Después de un trauma. Al final de una sesíón. Al final de la terapia. Con clientes con poco sentido de sí mismos y de la realidad

TRABAJAR CON ESQUEMAS:

¿Cuáles son los posibles pasos que podemos seguir para trabajar con los esquemas de un paciente? Según Freeman y Freeman (2005) hay que confrontar y disputar los esquemas de los pacientes y trabajar con ellos para que respondan de forma más adaptativa a sus esquemas y a las consecuencias emocionales, afectivas y cognitivas de ellos. Sólo así estarán en disposición de implicarse en metas y direcciones más productivas. Para poder conseguir esto (Freeman y Freeman, op. Cit., p. 425) los pasos serían:

  • Explicar los esquemas basados sobre las verbalizaciones de los pacientes
  • Explorar los esquemas para comprobar el valor y la fuerza que tienen para el paciente
  • Evaluar los pensamientos y las ideas que mantienen esquemas concretos
  • Identificar y focalizarse en los sentimientos y conductas que derivan de los esquemas
  • Estructurar intervenciones específicas basadas sobre los esquemas idiosincrásicos, personales, familiares y culturales.
  • Estructurar estrategias de prevención de recaídas para ayudar al paciente a generalizar las ganancias terapéuticas a otras situaciones y ocurrencias.

Técnicas complementarias para trabajar Esquemas.

1. Activar recuerdos tempranos para identificar la fuente de los esquemas: se le pregunta al paciente, ¿Quién le enseñó a pensar de esta forma disfuncional: sus padres, sus profesores, sus amigos?, ¿cree que sus enseñanzas son válidas?, ¿fueron malos modelos para usted?

2. Reestructuración en imaginación: reescribiendo guiones de vida: se le pide al paciente que vuelva atrás en el tiempo y confronte la fuente del esquema.
O se le pide que revise su guión vital de forma que tenga un resultado positivo. Por ejemplo, si un paciente tiene un esquema de dependencia se le pide que escriba un guión en el cual se comporta de forma más autónoma y rechaza los intentos de ayuda de los demás.

3. Imaginación y emoción: se le pide al paciente que cierre los ojos y evoque un sentimiento negativo (por ejemplo, soledad) y asocie una imagen visual con dicho sentimiento. Después se le pide al paciente que complete la frase: “Esta imagen me molesta porque me hace pensar en…”. 

4. Imagen de afrontamiento: ayudar al paciente a que desarrolle una imagen de él mismo comportándose de forma competente y adecuada ante una situación, o persona temida.

5. Miniaturizando la imagen temida: Se le pide al paciente que desarrolle una imagen de la persona temida siendo mucho más pequeña y débil que el paciente, en lugar de más grande y fuerte.

6. Imágenes de desensibilización: se le pide al paciente que se exponga, de forma repetida, a la imagen o situación temida, para que ésta disminuya su capacidad para provocar miedo.

7. Declaración de derechos: ayudar al paciente a componer una lista de derechos, como por ejemplo, “a cometer errores”, “comportarme como un ser humano”, etc.