Fundamentos Teóricos y Metodológicos en Arqueología: Muestreo, Contexto y Estratigrafía
Método de Muestreo de Intervalo de Transecta (Chartkoff)
El método de muestreo para excavaciones arqueológicas propuesto por Chartkoff, denominado «Muestreo de Intervalo de Transecta», fue desarrollado para abordar las dificultades de estimar los límites y la organización interna de los sitios en áreas boscosas (o en ambientes con densa cubierta vegetal) donde la recolección de superficie es imposible. Este método consiste en la siguiente mecánica y propósito:
- Establecimiento de Transectas: Se asume que se ha descubierto un punto de hallazgo. El método implica extender un número seleccionado de líneas hacia afuera desde el área conocida del sitio. Estas líneas se convierten en transectas a lo largo de las cuales se realiza el muestreo de intervalo subsuperficial.
- Recolección de Muestras: A lo largo de la transecta se recolectan muestras de sedimento o basura a intervalos regulares. Estas muestras consisten en agujeros cavados en el suelo de los cuales se remueve un volumen predeterminado de tierra.
- Procesamiento: Cada muestra es tamizada a través de una malla de tamaño estándar para garantizar que las tasas de recuperación sean uniformes. El tamaño de la malla del tamiz debe ajustarse a los artefactos más pequeños que se espera encontrar.
- Determinación de Límites: El cribado de las muestras de suelo de volumen estándar proporciona una medida de la densidad de artefactos a través del espacio. Estos valores de densidad empíricamente descubribles pueden graficarse para crear una visualización de contornos de densidad de artefactos. La recolección de muestras se extiende hacia afuera hasta que se alcanza un punto en el que el sitio puede considerarse terminado.
- Definición Objetiva: Se adopta un valor específico de densidad de artefactos (por ejemplo, 0.04 artefactos/litro o 0.1 artefactos/litro) para definir los límites del sitio. Este procedimiento proporciona una forma objetiva y replicable de definir los límites del sitio en términos de la disminución de las frecuencias de artefactos.
El muestreo de intervalo de transecta es útil en las primeras etapas de la investigación, ya que permite obtener una estimación aproximada que puede ser probada a través de la excavación posterior, y proporciona información específica necesaria para el diseño adecuado de una estrategia de muestreo de excavación. Un ejemplo de su aplicación se menciona en el sitio Root (Michigan) y en Petriolo II (Italia), donde se utilizaron transectas radiantes o paralelas para predecir el límite del sitio basado en un valor de densidad de artefactos. El propósito es obtener información suficiente sobre las dimensiones y la organización interna del sitio antes de comenzar la excavación ampliada.
Diferencia entre Contexto Sistémico y Contexto Arqueológico
El concepto de Contexto Sistémico y Contexto Arqueológico es fundamental para la Arqueología Comportamental, según Schiffer, y aborda la «historia de vida» de un elemento material dentro de un sistema cultural.
- Contexto Sistémico: Etiqueta la condición de un elemento material que se encuentra participando activamente en un sistema conductual. Este sistema conductual implica que el elemento está inmerso en un ciclo de vida con procesos básicos para elementos duraderos como la adquisición, fabricación, uso, mantenimiento y, finalmente, el descarte.
- Contexto Arqueológico: Describe la condición de los materiales que han pasado a través de un sistema cultural y, consecuentemente, se han convertido en los objetos de investigación de los arqueólogos. La condición de un elemento en este contexto se etiqueta como «refuse» (desecho).
Para que un arqueólogo pueda realizar inferencias sobre las propiedades conductuales y organizacionales del pasado, es crucial identificar y considerar los procesos de formación que transformaron los artefactos, moviéndolos de su contexto sistémico original al contexto arqueológico.
Distinción entre Transformaciones Culturales y Transformaciones Naturales
El proceso mediante el cual se crea el registro arqueológico y se transforma el material desde su contexto sistémico se describe a través de los procesos de formación de sitios (Fs). Estos procesos se componen de dos categorías fundamentales: variables culturales (Vc) y variables naturales (Vn).
- Transformaciones Culturales (c-transform): Estas transformaciones buscan describir y comprender las decisiones culturales implicadas en el patrón de deposición de los vestigios arqueológicos. La deposición cultural es considerada la fuente original de los materiales que entran en el registro arqueológico, ya que estos procesos son directamente responsables de dejar materiales en el entorno que informan sobre el comportamiento humano pasado. Un aspecto cultural relevante de estos conceptos es la explicación de cómo el sistema cultural produce los restos arqueológicos. Dentro de las transformaciones culturales se distinguen los procesos de generación de desecho y los procesos de abandono. El abandono es el proceso mediante el cual un lugar (un área de actividad, una estructura o un asentamiento) se transforma en un contexto arqueológico.
- Transformaciones Naturales (n-transform): Corresponden al componente no cultural de los procesos de formación. Este campo de la teoría arqueológica ha recibido una mayor atención, enfocándose en el estudio de los patrones regulares de los cambios post-deposicionales que afectan los inventarios de artefactos y las morfologías de los sitios. Las explicaciones de la variabilidad en este dominio a menudo incorporan las leyes de otras ciencias, como la química, la física y la geología. Estos procesos incluyen fenómenos como los procesos de pedoturbación (incluyendo la acción de la fauna, flora o ciclos de hielo-deshielo) y los procesos sedimentarios (erosión, transporte y depósito por acción fluvial, eólica o gravitatoria).
Ambos tipos de transformaciones (culturales y naturales) operan conjuntamente y son la clave para moldear los procesos bajo los cuales un sitio arqueológico adquiere atributos específicos en términos formales, cuantitativos, relacionales y espaciales.
Tipología de Desechos y Formación del Registro Arqueológico
La formación del registro arqueológico está intrínsecamente ligada a los procesos de deposición cultural, los cuales son la fuente original de los materiales que pasan del contexto sistémico (en uso) al contexto arqueológico (descartado). Schiffer fue un teórico clave en el desarrollo de esta comprensión, y su aporte fundamental distingue cuatro tipos principales de desechos (refuse), generados por los procesos de uso y abandono de los sitios:
- Desecho Primario: Este tipo de desecho se caracteriza por ser el equivalente a la posición in situ, donde los objetos o restos permanecen en el mismo lugar donde fueron utilizados y descartados. Un ejemplo sería el desecho de talla lítica que queda en el suelo si no se realiza ninguna actividad de barrido o limpieza después de la fabricación de útiles.
- Desecho Primario Residual: Se refiere a aquellos objetos de tamaño muy pequeño, a menudo llamados microdesechos, que escapan a las actividades de limpieza por su propia dimensión.
- Desecho Secundario: Este desecho es el resultado directo de la limpieza del área de actividad. Los materiales son transportados intencionalmente y depositados en una ubicación de descarte final que es diferente a la del lugar de uso original, como ocurre en montículos de basura o vertederos.
- Desecho de Facto: Corresponde a los artefactos, instalaciones o estructuras que aún eran utilizables o reutilizables, pero que fueron dejados atrás en el sitio tras el abandono de un área de actividad o un asentamiento. Las variables que más influyen en la deposición de desecho de facto incluyen la rapidez del abandono (planificado versus no planificado) y el modo de transporte del grupo que se retira.
En la estratigrafía de la Terraza Sur de Camarones, en la cuadrícula 51 que se excavó, se observaron rasgos de combustión representando un caso claro de Desecho Primario. El evento de quema descrito, con la capa de carbón debajo de las cenizas, la rubefacción alrededor del rasgo, el material malacológico carbonizado y los restos de crustáceos no comestibles, indica que la actividad (quema y consumo) ocurrió en ese lugar y los restos fueron depositados justo allí. La presencia de todos estos elementos en su lugar de uso original significa que los ocupantes no realizaron una limpieza o remoción para trasladar estos restos a un basural secundario; en cambio, los dejaron in situ, cumpliendo con la definición precisa de desecho primario.
Principios Fundamentales de la Estratigrafía Arqueológica
El manejo de la estratigrafía y el conocimiento de sus principios son fundamentales para las labores de terreno y la excavación arqueológica. Los arqueólogos deben comprender estos conceptos básicos para diferenciar las estratigrafías «naturales» de las «antrópicas». La estratigrafía misma se define como la historia física de la Tierra narrada a través del examen de los terrenos sedimentarios y de los fósiles que puedan contener. Los principios básicos de esta disciplina se desarrollaron a partir de los axiomas propuestos por Steno.
Leyes de la Estratificación Arqueológica
Las principales leyes y principios de la estratificación arqueológica, que guían la interpretación de los yacimientos, son:
- Ley de Superposición: En cualquier serie de estratos y elementos interfaciales que se encuentren en su estado original, las unidades de estratificación superiores son más recientes, y las inferiores, más antiguas. Este principio se basa en la suposición de que una unidad se deposita sobre otra o se crea por la extracción de una masa de estratificación arqueológica ya existente. Por lo tanto, los estratos de abajo son los más viejos y los de arriba son más jóvenes.
- Ley de Horizontalidad Original: Cualquier estrato arqueológico que se deposite en forma no sólida tendrá la tendencia a ubicarse en posición horizontal. Los estratos que se encuentran inclinados deben esta condición a que fueron depositados de esa manera o yacen así debido a la forma de una cuenca de deposición preexistente.
- Ley de Continuidad Original (o Lateral): Todo depósito arqueológico o elemento interfacial estará limitado originalmente por una cuenca de deposición, o bien, su grosor disminuirá progresivamente hacia los lados hasta culminar en una cuña. Si un extremo del depósito presenta una cara vertical, se infiere que se ha perdido parte de su extensión original, ya sea por erosión o excavación, y es necesario aclarar esta ausencia de continuidad. Este principio también implica que los estratos se prolongan lateralmente, incluso si han sido interrumpidos por la erosión.
- Ley de Sucesión Estratigráfica: Esta ley fue formulada en un momento posterior y está ligada a la Matriz de Harris. Postula que una unidad de estratificación arqueológica ocupa su lugar exacto dentro de la secuencia estratigráfica de un yacimiento. Este lugar se define por encontrarse entre la unidad más antigua (la más baja) que la cubre y la más reciente (la más alta) a la que cubre, siempre y cuando exista contacto físico con ambas.
Principios Adicionales para la Interpretación de Contextos
Además de estas leyes, existen dos principios importantes para la interpretación de contextos:
- Principio de Relaciones de Corte: Señala que el rasgo que corta una capa es siempre más reciente que la capa que ha sido cortada.
- Principio de Inclusión: Este principio fundamental establece que el material proveniente de capas más antiguas puede quedar incluido en una capa más reciente, pero nunca lo contrario. De hecho, la mayoría del material dentro de una capa es más antiguo que la capa misma que lo contiene. Esto ocurre porque el momento de la deposición de una capa incorpora materiales que ya existían previamente y que se reorganizan como inclusiones dentro de ella. Por lo tanto, un cuerpo de roca que aporta fragmentos que se incorporan a otro cuerpo de roca en formación es más antiguo.