Modelos de Bienestar y la Intervención Estatal en Servicios Sociales: Desafíos y Procedimientos
Modelos de Políticas Sociales para la Reducción de Desigualdades
Existen tres enfoques principales para garantizar ingresos y reducir las desigualdades sociales:
Modelo Socialdemócrata
Considera las garantías sociales como un derecho universal y apuesta por una amplia intervención del Estado mediante impuestos progresivos y servicios públicos universales. Su objetivo es asegurar un nivel básico de bienestar para toda la población. Es el modelo que más reduce las desigualdades, al ofrecer derechos no condicionados.
Modelo Demócrata Cristiano
Basa la protección social en sistemas contributivos y en el apoyo familiar. Para acceder a muchas prestaciones es necesario haber cotizado, por lo que la protección depende de la trayectoria laboral. Aunque busca reducir desigualdades, su alcance es limitado y beneficia sobre todo a quienes ya están dentro del mercado de trabajo.
Modelo Neoliberal o Asistencialista
Dirige las ayudas solo a quienes no pueden mantenerse por sí mismos, mediante comprobación de medios (means-testing) y un Estado mínimo. Al dejar gran parte de la protección en manos del mercado y de seguros privados, reduce muy poco las desigualdades y genera una división entre quienes dependen de ayudas básicas y quienes pueden costear mecanismos privados.
La Complejidad de la Intervención Estatal en Servicios Sociales
La intervención del Estado en los Servicios Sociales es compleja porque las competencias son exclusivas de las Comunidades Autónomas (CC. AA.). Esta descentralización ha originado 17 modelos distintos, con normativas y prestaciones diferentes. La Constitución solo permite al Estado coordinar, pero no regular, lo que limita su capacidad para garantizar la igualdad de derechos en todo el territorio.
Factores de Fragmentación del Sistema
A esta dificultad se suman varios factores:
- La coexistencia con la Seguridad Social (de ámbito estatal y contributiva).
- La participación de múltiples actores: desde ayuntamientos hasta entidades privadas y del Tercer Sector.
El resultado es un sistema fragmentado, desigual entre comunidades y difícil de coordinar, donde los derechos pueden variar significativamente según el lugar de residencia.
El Impulso Coordinador: El Plan Concertado de 1988
Un ejemplo de cómo el Estado ha impulsado el sistema pese a sus limitaciones es el Plan Concertado de 1988. Mediante este acuerdo, el Estado, las Comunidades Autónomas y los ayuntamientos colaboraron para financiar y desarrollar la Atención Social Primaria. Gracias a esta coordinación, se crearon centros municipales, se contrataron equipos profesionales y se pusieron en marcha programas básicos de intervención social. Esto permitió extender una red mínima de servicios sociales en todo el país y reducir las desigualdades territoriales iniciales.
La Ambigüedad del Sistema de Servicios Sociales según Aguilar y Hendrickson
El sistema de Servicios Sociales es considerado ambiguo porque carece de un objeto único y claro, a diferencia de sistemas como la sanidad o la educación. Su función es extremadamente amplia: atiende cualquier necesidad social que no cubren otros sistemas, lo que lo convierte en un ámbito heterogéneo y en constante cambio.
Aguilar y Hendrickson explican que el sistema es como un “laberinto”, debido a su evolución histórica. Pasó de la beneficencia y asistencia a pobres a abarcar una multitud de áreas:
- Familia e infancia.
- Discapacidad y mayores.
- Exclusión social y dependencia.
- Intervención comunitaria y urgencias sociales.
Esta evolución ha provocado que el sistema acumule funciones sin abandonar las anteriores. Por ello, hoy incluye desde ayudas básicas hasta acompañamiento profesional, cuidados, apoyo a la autonomía, servicios especializados y prestaciones económicas. Su campo de actuación es muy amplio y se solapa constantemente con otros sistemas, justificando su ambigüedad.
Procedimiento de Solicitud de Dependencia en la Comunidad de Madrid
Para una persona empadronada en Madrid que inicia el proceso de solicitud de dependencia, los pasos a seguir son los siguientes:
Acceso a la Atención Social Primaria
El solicitante debe acudir al Centro Municipal de Servicios Sociales que le corresponde por su domicilio. Este centro actúa como puerta de entrada al sistema.
Información y Solicitud
Un profesional de trabajo social informa al solicitante, revisa su situación y ayuda a presentar la solicitud oficial.
Valoración de la Dependencia
El expediente pasa a la Comunidad de Madrid, que envía a un valorador/a al domicilio para aplicar el baremo de dependencia.
Resolución y Programa Individual de Atención (PIA)
Tras la valoración, la Comunidad emite la resolución del grado de dependencia. Posteriormente, se elabora, con ayuda de los servicios sociales municipales, el Programa Individual de Atención (PIA). En el PIA se decide qué prestación recibirá el beneficiario.
Activación de la Prestación
La prestación se activa según lo establecido en el PIA (ej. ayuda a domicilio, teleasistencia, prestación económica, centro de día, etc.).