Pluralismo Epistemológico y el Desafío del Periodismo en la Era de la Posverdad

Pluralismo epistemológico

Los problemas y las cosas tienen distintas facetas y hay diversas maneras de pensar acerca de ellos; así se rechaza el escepticismo relativista.

¿Cómo lo hace? Falibilismo sin escepticismo y un pluralismo cooperativo

  • Falibilismo: Es una característica irreductible del conocimiento humano. El conocimiento siempre puede ser corregido, mejorado y aumentado.

La búsqueda de certezas incorregibles es una característica de la modernidad, es un desvarío de la razón: la importancia de la meta frente al punto de partida. Aceptar que podemos equivocarnos es lo que nos permite estar alerta, ya que nos hace pensar que podemos no estar en lo cierto, permitiéndonos mejorar y aumentar nuestro conocimiento continuamente.

Si la realidad es mayor que las representaciones, las representaciones siempre pueden ser mejores. No se renuncia a la verdad, sino que se aspira a descubrirla sometiendo el parecer al contraste empírico y a la discusión con los iguales. Estar completamente seguro no es posible (ejemplo: «coronavirus: ya no hay mascarillas»). El idealista construye la verdad porque confía en la racionalidad humana y en el carácter epifánico de la realidad.

  • Pluralismo cooperativo: La defensa del pluralismo no implica la renuncia a la verdad o su subordinación a un perspectivismo culturalista. El pluralista asegura que la relación con la verdad es una relación de descubrimiento y se hace por medio de una serie de herramientas.

Esta teoría sostiene que el hombre puede conocer la realidad a medida que corrige o mejora el conocimiento; por tanto, lo convierte en una actividad social porque llegamos a él en un espacio y tiempo determinados. El pluralismo sostiene la diversidad al mismo tiempo que reconoce que unas ideas son más ajustadas que otras a la realidad. Mediante el contraste empírico, la experiencia y el diálogo, somos capaces de reconocer la superioridad de un parecer sobre otro.

Por tanto, las circunstancias en las que estamos aportan aspectos de ese conocimiento: es decir, si el conocimiento es un asunto individual, todas las cartas las tenemos nosotros; si el conocimiento es algo social, se descubre entre varios.

El presupuesto subyacente

Bajo esta posición, el pluralismo epistemológico confía en la racionalidad humana y en el carácter epifánico de la realidad: significa que, como punto de partida, se asume que el conocimiento es posible. En cambio, el escéptico sostiene todo lo contrario («como no hay nada, no puedo juzgar»). En vez de sospechar y abandonar, se confía: eso significa que también te puedes equivocar, pero esa confianza te ayuda a descubrir algo; hay una apertura a lo que miras. Confiar es poder ser traicionado, mientras que dominar es controlar la situación.

La contemplación de lo real permite conocer la realidad y llegar a conclusiones. El pluralismo sostiene la diversidad al mismo tiempo que admite que unas ideas son más ajustadas que otras a la realidad, pero eso no implica la renuncia a la verdad de esas otras ideas, porque sobre una misma realidad hay distintas formas. Sostenemos la relatividad al mismo tiempo que unas ideas son más ajustadas que otras a la realidad; por eso no es un pluralismo relativista, ya que no niega la existencia de la verdad.

La verdad como proceso y actitud

  • Aquello que se descubre y se busca: Es una actitud, es lo que está allí más allá de nuestra búsqueda. Es aquello que nos encarga la tarea de ponernos a pensar: no es algo meramente «fabricado» por las personas (si fuera así, sería arbitraria, relativa y de escaso valor).

Si la verdad fuera algo que uno saca y dice «esto es la verdad», no la reconoceríamos con valor porque pensaríamos que esa verdad es solo suya. Pero si nos unimos a la verdad de los demás, vamos configurando una verdad mucho mayor.

  • La importancia del diálogo: Si desaparece la creencia en la verdad, no se puede esperar nada del diálogo (en el sentido de conocimiento). La conversación se reduce a curiosidad, transacción, poder o equilibrio.

«Practicar la justicia prepara para la verdad».

Los tres planos de la verdad para la persona

  1. Realidad: La realidad es independiente de tus representaciones. Buscar la verdad es conocer un poco más esa realidad que nos supera, que es como es, y que nunca dejamos de conocer porque es inagotable. El lenguaje es el marco para conocer la realidad y ese lenguaje va a marcar la realidad que conoces (Referencia: 1984 de George Orwell).
  2. Conocimiento (Verdad lógica): Ajuste entre lo conocido y la realidad. Ajuste no es igualdad ni siempre precisión. No podemos tener un conocimiento completo o definitivo. Una teoría puede no ser la verdad absoluta, pero sí una verdad parcial.
  3. Expresión del conocimiento: Significa que lo que dices representa con veracidad lo que piensas o lo que hay. El lenguaje no representa por completo ni el pensamiento ni la realidad, porque la realidad tiene múltiples facetas.

Por tanto, la búsqueda de la verdad y el conocimiento siempre pueden ser mejorados, corregidos y aumentados. El hombre lo hace como un ensayo de aproximación; las palabras que usamos son tanteos para decir mejor lo que pensamos. Esto permite que se pueda hablar sobre los temas de múltiples formas e inventar nuevos lenguajes (como la infografía, que es más persuasiva). El lenguaje intenta saltar el espacio que le separa del conocimiento; esto explica que haya discursos más claros que otros.

Relación entre los tres planos

Nuestra expresión nunca revela por completo lo que pensamos ni lo que es. Siempre estamos en la carrera de una realidad que es inagotable para los seres humanos. El conocimiento siempre puede aumentar; si piensas que ya lo tienes, te conviertes en un ignorante. «Una aproximación como esta deja espacio al misterio de lo real y del otro»: es una forma poética de decir que el hombre ha de aceptar que hay cosas que no entiende, algunas por ignorancia y otras por ser un misterio.

Actitud para la atención y el respeto

La esencia del respeto es la mirada atenta. El pluralismo epistemológico define esta idea: el respeto a la realidad, al lenguaje y al conocimiento desde la contemplación sin avasallamiento, aquella que deja al otro fijar la mirada y dejar que pase.

No imponemos nuestra mirada ni nuestra posición. Significa considerar lo otro como valioso y, para eso, hay que vaciarse de uno mismo.

Objetivos: Saber explicar los argumentos de cada posición respecto a la posibilidad de la verdad. (Bibliografía: apartados dos y tres del artículo «Pragmatismo y relativismo. Una defensa al pluralismo»).

Verdad, certezas y opiniones en la era de la posverdad

Hechos y opiniones: ¿Está muerta la verdad?

La posverdad es un fenómeno en el que los hechos objetivos son menos importantes en la definición de la opinión pública que las apelaciones emocionales y las creencias personales.

  • Truth: I think therefore I am.
  • Post-Truth: I believe therefore I’m right!

En esta era, importa más lo que te hacen sentir (cultura emocional) que lo que te hacen pensar, y lo que cada uno cree que es verdadero (idealismo) más que la realidad misma. Buscamos comodidad y no cuestionamos nuestros criterios. Si quitas la realidad como criterio, solo quedas tú, y parece lógico creer que es verdadero lo que a ti te gusta.

¿Se puede estar en lo verdadero con argumentos falsos? . ¿Se puede estar en la verdad argumentando erróneamente? .

A) La influencia de la cultura emocional

¿Por qué las emociones tienen hoy más influencia que la razón?

  • No es posible sentir y equivocarse: «Cuando se siente, se siente».
  • Las emociones recuerdan que estás vivo y son reacciones genuinas (miedo, ira, alegría, tristeza).
  • Se consideran legítimas y potentes porque no son manipuladas por intermediarios.
  • Dan una impresión de «fuerte conexión» con los otros en la era de la conectividad.

Sentir una emoción no es igual a aprender a identificarla. Como decía Aristóteles: «Cualquiera puede enfadarse… pero hacerlo con la persona adecuada, en el grado exacto y en el momento oportuno, eso no resulta tan sencillo». Las emociones son subjetivas y legítimas, pero hay que moldear el comportamiento.

B) El idealismo y la crisis de la realidad

El idealismo considera que el ser depende del pensamiento. La posverdad debilita la noción de realidad y diluye la separación entre verdad y mentira, confundiendo realidad con deseos o fantasía.

Positivismo vs. Emotivismo en el periodismo

  • Positivismo: Solo las proposiciones verificadas empíricamente eran consideradas objetivas. La objetividad se redujo a certeza física.
  • Emotivismo: Los juicios no empíricos se consideraron meras preferencias subjetivas sin validez de verdad.

Esto llevó a la máxima: «Los hechos son sagrados, las opiniones son libres». Sin embargo, esto empobreció la profesión al centrarse solo en datos comprobables y minusvalorar la opinión. En la posverdad, la situación se ha invertido: las opiniones son sagradas y los hechos han perdido relevancia.

C) Consecuencias en el papel del periodismo

El periodismo debe hacer saber lo que es relevante para vivir en libertad. Si el periodista se limita a ser un buscador de testimonios o una «correa de transmisión», pierde su sitio en la sociedad.

Solución alternativa:

  • Tener una comprensión renovada y no positivista de la realidad.
  • Recuperar el valor epistemológico de la opinión.
  • Fomentar la confianza y la credibilidad mediante contenidos verosímiles.

Verdad, certezas y opiniones: Recuperando el criterio

Opinamos cuando afirmamos con firmeza débil pero con razones. La fuerza de la opinión reside en la fuerza de las razones. Opinamos por la limitación del conocimiento humano y porque hablamos de realidades que no son necesarias (donde influyen las circunstancias).

Tener criterio es saber si un asunto es opinable o indiscutible. Ante lo no evidente o no necesario, la opinión no es pensar lo que uno quiera, sino aproximarse a una realidad poliédrica desde la limitación propia.

Pruebas para la verdad

  1. La verdad y la seguridad (certeza) son distintas. Podemos estar en lo cierto por razones equivocadas.
  2. Las pruebas dependen de la naturaleza del tema y la finalidad del discurso. No exigimos las mismas pruebas para todas las circunstancias.

¿Somos una profesión en extinción?

La legitimidad de los profesionales de la comunicación

Una profesión se asocia hoy más al conocimiento que al producto. Es un saber pacíficamente administrado. Para que sea profesión debe:

  • Estar reconocida y legitimada por la sociedad.
  • Estar orientada al bien común.
  • Ayudar a aprender para aplicar a la realidad social.

Tipos de saber en el periodismo

  1. Saber teórico: Sobre la esencia de las cosas (Teoría de la comunicación).
  2. Saber práctico: Sobre el aquí y el ahora; tomar decisiones concretas basadas en la experiencia y deliberación.
  3. Saber poético (técnico): Dominio de procedimientos y herramientas (redacción, ciberperiodismo).

El periodista es experto en articular el saber práctico (acertar aquí y ahora) y el saber poético. Si se reduce solo a lo técnico, corre el riesgo de desaparecer como el pregonero. Su valor reside en su capacidad de discriminar qué es importante para el ciudadano.

¿Respecto a qué somos expertos?

Somos expertos en la realidad en toda su amplitud. La competencia periodística incluye tres elementos: el que sabe (periodista), el que reconoce el saber (ciudadano) y el ámbito (la realidad).

Conclusión: El periodista es competente porque sabe tomar decisiones sobre qué es lo más importante (saber práctico), sabe cómo producir el mensaje (saber poético) y domina la opinión para distinguir entre lo objetivo y lo discutible.

Autoridad deontológica: El poder simbólico de la información

La información genera marcos interpretativos. Las noticias no solo hacen saber lo que pasa, sino que dan forma al conocimiento común a través de:

  • Cualidad indicativa: Señalan temas de interés (Agenda Setting).
  • Reflexividad: Al contar historias, el periodismo define creencias compartidas y enfoques (Segundo nivel de Agenda Setting: perspectiva).
  • Dimensión pragmática: El lenguaje no solo dice cosas, sino que hace cosas. El uso de ciertas palabras influye en si el público debe alegrarse, indignarse o conmoverse.

El significado de las palabras resulta del uso (FALTA esto)