Principales problemas de los espacios urbanos

1.Ciudad Medieval

•División de la ciudad en barrios

Fisonomía propia, habitados por un tipo de gente, determinados grupos religiosos (juderías, morerías), los extranjeros (francos) o se localizaban diversas actividades (plateros, panaderos. etc), reflejo de la sociedad, ARRABALES como barrios exteriores a la muralla. Actividades mercantiles y artesanales/vivienda. Barrios con predominio de poblaciones de mudéjares, judíos y francos.

-Segregación: separación entre los derechos de la población intramuros y extramuros, un contraste entre los usos con derecho a instalarse en el interior y los que se ven forzados a no traspasar los límites de las murallas.

•Tipología de vivienda

-Caserío de adobe, madera y piedra constituido por casas de una sola planta o de baja más una, alineadas con paredes medianeras comunes a lo largo de las calles. La falta de espacio obligó a construir en altura (3 o 4 plantas) o construir voladizos para ganar superficie en vertical, lo que convertía a las calles en oscuros pasadizos.

-Palacios y las casas torre, las iglesias y parroquias, configurando, pues, estas distintas tipologías la imagen más característica de la edificación de las ciudades medievales.

-Control urbanístico a través de las ordenanzas de construcción  que establecían la obligación dentro de la muralla de una licencia para edificar o ampliar las viviendas, en la que se señalaba el emplazamiento y las características del edificio (grosor de los cimientos, materiales, distribución interior, tamaño de las piezas…). El problema es que las ordenanzas rara vez se cumplían y la edificación surgía en las ciudades medievales de una forma bastante desordenada.



  • Problemática de los espacios residenciales

Condiciones de habitabilidad de las viviendas: edificaciones de exiguas dimensiones y de materiales de baja calidad. Espacio público: poca luz y aireación, calles como contenedores de todo tipo de desechos de la población y de las numerosas actividades. Ausencia de una planificación de conjunto, ya que las viviendas se construían a medida que se producía el asentamiento de la población en torno a las parroquias, que sólo se enlazan cuando se unen en una fase de expansión urbana. Mezcla de actividades ejercidas dentro del recinto urbano y del escaso desarrollo de medidas de ordenación de los usos.

2. Ciudad Renacentista

En el S. XVI había una preocupación por la salubridad y el tránsito como consecuencia del: Modelo de trama urbana, permisividad en la construcción, escaso respeto al espacio público, que era continuamente ocupado por la edificación o por elementos salientes, apertura de ejes regulares.

3. Intervenciones urbanísticas en el siglo XVIII

• Nuevos planteamientos urbanísticos: la localización de la población, el control del crecimiento, la solución de los problemas sociales (vivienda, salud pública, dotaciones), la demanda de espacio urbano adaptado a cada grupo social (burguesía, proletariado), la localización de los nuevos usos (actividades, equipamientos, infraestructuras.).

• Objetivos de la intervención urbanística: Cambiar la imagen de las ciudades españolas, embellecerlas, dotarles de infraestructuras (empedrado, alcantarillado o alumbrado) y equipamientos, crear espacios públicos de calidad, ampliarlas, tipos de procesos: embellecimiento y crecimiento.

• Los nuevos espacios residenciales

Se rompe con el modelo de ciudad cerrada medieval. Se produce la construcción de un espacio urbano nuevo, alternativo y diferente a la ciudad existente. Además, se realizan operaciones relacionadas con ciclos de auge económico, desarrollo demográfico, cambios sociales (aparición de la burguesía mercantil y la población dedicada a las actividades portuarias).



Igualmente se llevan a cabo proyectos apoyados y controlados por el Estado, se desarrollan en relación con las obras portuarias, reflejan los problemas de competencias y conflictos puerto- ciudad y suponen la aparición de nuevas piezas urbanas. Todas las construcciones se basan en el modelo de trama urbana regular. Las actividades y la población se relacionan con las nuevas actividades económicas: segregación social, morfológica y funcional.

4. Los espacios residenciales en el siglo XIX

• Situación de partida: Se encuentran frente a una trama urbana muy laxa como consecuencia de su morfología tradicional y de su evolución en los últimos tres siglos, las manzanas tenían un carácter lineal, en las cuales las casas sólo ocupaban un escaso frente a las calles, penetraban poco hacia el interior y dejaban amplios espacios libres detrás (corrales, jardines o huertas), las edificaciones tenían modestas dimensiones, generalmente se trataba de viviendas unifamiliares de una o dos plantas, y sólo en la zona más central y en alguna calle había de tres plantas, el espacio libre se encontraba en torno al cinturón defensivo, que aumentaba aún más la proporción de suelo sin construir. Por tanto, existencia de espacios libres, se abandonaron algunos barrios en épocas de crisis. Esto provocaba la compra por parte comunidades religiosas que aprovecharon esta coyuntura de pérdida de valor del suelo para aumentar sus propiedades urbanas o establecerse dentro del recinto: conventos con enormes extensiones de suelo dedicadas a huertos y jardines.

• Espacios residenciales y cambios urbanísticos: Se desarrollan instrumentos básicos para configurar y establecer una serie de normas (construcción de viviendas, control de las condiciones del viario y edificación, cuidado del sistema de alcantarillado, ordenación de usos), se modifica la trama urbana a través de los proyectos de alineaciones encuadrados dentro de una preocupación higienista, de embellecimiento y de mejora de la circulación, se construyen nuevos modelos de espacios residenciales en áreas desamortizadas. Y se emprenden operaciones de renovación urbana en los cascos históricos y creación de nuevos barrios residenciales.



• Desamortización y barrios residenciales

Salida al mercado de grandes cantidades de suelo e inmuebles, que proporcionan una coyuntura favorable para: Resolver las necesidades de suelo debido al crecimiento demográfico, acondicionar nuevos espacios en la ciudad tradicional, realizar reformas en la trama urbana.

Se llevan a cabo en casi todas las ciudades españolas para crear nuevos espacios urbanos dentro de los antiguos espacios urbanos.

• Resultados de la desamortización: los nuevos barrios residenciales

Ocupación más densa del suelo urbano, ya que las nuevas construcciones tenían mayor altura y profundidad. Transformación de la ciudad histórica, fundamentalmente la del caserío, puesto que la del parcelario sólo se produjo en el caso de edificios colindantes que permitían emprender una reparcelación o en el caso de los grandes solares procedentes de la venta de conventos o monasterios que, en este caso, si dieron lugar a la configuración de un parcelario diferenciado y al trazado de un nuevo viario.

Sustitución del caserío tradicional, compuesto de viviendas unifamiliares de una a dos plantas por la vivienda plurifamiliar, en un edificio de mayor altura y densidad produjo un cambio radical en la morfología urbana de los cascos históricos.

Cambio de uso a favor de las actividades terciarias y residenciales.

• Grandes arterias y espacios residenciales

Estas construcciones tenían como objetivos dotar a las ciudades de espacios urbanos de mayor calidad.

– Morfología: desaparición de importantes sectores de los cascos históricos. Calles rectas, de gran longitud y anchura. Cambio de tipologías edificatorias: nuevas piezas de mayor profundidad y altura (5 o más plantas) y modernas corrientes arquitectónicas.

– Funcional: localización del comercio especializado, los bancos, las oficinas de grandes empresas, los profesionales liberales y los cafés, como lugares de ocio típicos del siglo pasado.

– Social: lugar residencial de mayor prestigio social.



• Contraste y espacios residenciales en los cascos históricos a finales del siglo XIX:

– Áreas transformadas: la construcción se hizo exclusivamente basándose en viviendas de calidad. Existían de modernos servicios urbanos (alumbrado de gas, agua corriente, red de saneamiento, adoquinado…). En los espacios verdes, se establecieron las actividades terciarias más especializadas (edificios públicos, bancos, comercios de lujo, oficinas, espacios de ocio como cafés o teatros). Las áreas con una gran atracción urbana se convierten en el centro de la actividad económica y de la vida social de las ciudades.

– Barrios degradados: ningún tipo de transformación urbanística ni se crean nuevos servicios, dotaciones e infraestructuras. Se incrementan los procesos de densificación sin ningún tipo de control.

• Problemática de los espacios residenciales

Se desarrollan procesos de degradación en el resto del espacio urbano: Abandono de los inmuebles, que entraron en una fase de continuo y cada vez mayor deterioro y hacinamiento como solución al problema de la falta de viviendas. El caserío tradicional de estos barrios en proceso de degradación experimentó un fuerte incremento de población sin aparecer nuevas áreas residenciales: déficit de viviendas. Falta de servicios y deficientes condiciones de habitabilidad. Especulación del suelo: presión sobre las áreas degradadas e incremento del valor de las nuevas áreas.

• Ensanches y nuevos espacios urbanos

– Problemática urbana de las ciudades españolas en el siglo XIX (tráfico, trama urbana, densidad, saneamiento, insalubridad, condiciones de vida, y vivienda).

– .Propuesta de ampliación exterior.

– Solución para los cascos históricos: constreñidos por las murallas, presencia de arrabales degradados y altísimas cotas de densidad.

– El proyecto de Cerdá: desarrollo de una nueva ciudad. Ambiente urbano adecuado y solución a los problemas de circulación.

Proyecto de Ensanche de Barcelona de Ildefonso Cerdá (aprobado por la Real Orden de 7 de junio de 1859, sancionado definitivamente por el Real Decreto de 31 de mayo de 1860).



Teoría de la Construcción de las ciudades (1859) aplicado al Proyecto de Reforma y Ensanche de Barcelona.

Objetivos: conseguir una calidad de vida urbana, solucionar el problema de la vivienda y mejorar la circulación.

Modelo:

Calles rectas, anchas y largas: para lograr unas condiciones de circulación y salubridad mejores que las ofrecidas por las calles medievales, oponiendo los veinte metros de ancho de las vías del ensanche a los tres metros presentes en numerosas calles del centro.

Jerarquización del viario: las principales de mayores dimensiones, que canalizaban el tráfico y concentraban la actividad comercial más importante. Las de segundo orden, más estrechas, con menor circulación y un uso residencial.

Modelo de manzana: manzanas cuadradas, amplias, abiertas y ajardinadas: se crea un equilibrio entre el espacio libre y el espacio construido. Da lugar a una baja densidad. Presencia de espacios ajardinados y grandes dimensiones: paliar el hacinamiento.

Funciones de las calles:

– Solución al problema del tráfico

– Mejora de la calidad ambiental de la ciudad

– Funciones del espacio público: comunicación, territorial, intraurbana, barrio.

– Referencia para la parcelación

– Articulación urbana

– Espacio de relación

– Circulación: longitudinal y transversal

• Los espacios libres

Tres objetivos: romper la monotonía del plano, elevar el nivel medioambiental y ofrecer un equipamiento urbano, para que además de los jardines privados existieran parques de uso público.

Espacios verdes y manzanas ajardinadas: incorporación de la naturaleza al espacio urbano, cambio en la relación entre el espacio libre y el espacio construido.



• Los equipamientos

El barrio como agregación de manzanas dotadas de equipamientos y zonas verdes, piezas a partir de las cuales se produce el crecimiento urbano y se evita la centralidad y la jerarquización.

• Vivienda

Edificación de escasa altura: bajo más tres plantas (16 m), con el fin de evitar los pisos altos (incómodos y poco sanos: sin ascensor ni calefacción) y a los edificios altos inadecuados (sombra unos a otros e impedían la renovación del aire y una adecuada insolación), modelos de tipologías residenciales con un gran valor en la configuración urbanística, el planteamiento de un tipo de vivienda amplia y dotada de las piezas necesarias para alcanzar la privacidad y el higiene.

• Cambios en los ensanches: Desarrollo de la manzana cerrada, mayor altura de los edificios

• Ensanches y crecimiento de barrios residenciales marginales: Instalación de una importante proporción de ciudadanos en áreas marginales, fuera de la ciudad, al margen de toda planificación y de toda normativa legal, en espacios donde el precio del suelo era menor.

5. Nuevos modelos residenciales en el siglo XX

• Los modelos

Las Ciudades-Jardín: espacio residencial con una gran calidad ambiental para las clases medias, considerando a los barrios con viviendas unifamiliares y abundancia de espacios verdes como la mejor solución. Baja densidad, la gran abundancia de espacios verdes y la función exclusivamente residencial. Diferencias según el nivel de su población aunque en general estos barrios fueron ocupados por familias acomodadas. Trazados con una gran calidad urbanística y en otros esquemas de urbanización muy simples. Variaciones en la amplitud de las parcelas y las condiciones de la edificación (casas de lujo a otras realizadas sobre un solar pequeño y con una construcción más económica.).

Las colonias de Casas Baratas: fueron la solución a la grave situación de la vivienda. Destinadas a la clase obrera, por su inferior calidad y por el papel de la administración pública en su desarrollo (legislación).



• Posguerra y barrios residenciales

Barrios levantados por Regiones Devastadas:

Tradición española: modelo rural, vivienda unifamiliar de una a dos plantas, iglesia, plaza mayor…

Se recupera algunos planteamientos de las experiencias de colonias de casas baratas de la república (barrio, colonias aisladas).

•Los nuevos modelos de barrios residenciales: los polígonos

Los polígonos como una forma de crecimiento periférico, cuya base es la construcción de una gran unidad cerrada de bloques de vivienda colectiva, y que van a constituir el modelo más utilizado por los diversos organismos estatales (Obra Sindical del Hogar, ayuntamientos, empresas del INI, INV). Dos tipos:

Barrios destinados a la clase media-baja se adopta una trama a base de grandes manzanas semicerradas, definidas por una edificación perimetral en bloque de 3-4 plantas, en cuyo interior se dejaba un espacio libre.

Zonas residenciales destinadas a la burguesía se adopta la manzana cerrada con patio interior, diferenciándose también por su mayor altura (a partir de las seis plantas), los mejores materiales, la dotación de servicios, la mayor importancia dada a la decoración de las fachadas y la amplitud interior de la vivienda.

6. Los espacios residenciales de finales del siglo XX y siglo XXI

Apoyados en clasificaciones de grandes piezas de suelo urbanizable o urbano y en el instrumento de las reclasificaciones de suelo. Desarrollo de grandes piezas de suelo urbano:

–           Viviendas en bloques

–           Viviendas unifamiliares

 7.Conclusiones

Los espacios residenciales como huella de la evolución urbanística, de los modelos desarrollados a lo largo de la historia. Conocer la evolución urbanística contribuye a entender e interpretar los espacios residenciales.



1. Estructura social

• Sectores

 EL CENTRO: Centro socialmente degradado, coincidente en  muchas ocasiones con el casco (o centro) histórico. Ensanche burgués de clases medias y medias-bajas.

 LA PERIFERIA: La periferia interna, conformada por barrios obreros, nutridos demográficamente por contingentes de inmigrantes de origen rural en las década de los 60 y 70 del pasado siglo XX o por las familias jóvenes de bajo estatus  procedentes del centro de la ciudad. La periferia externa, que englobaría a los antiguos núcleos rurales absorbidos por el crecimiento urbano, a los espacios periurbanos, así como a los espacios industriales y a las grandes superficies de servicios.

Espacios residenciales caracterizados por la  heterogeneidad tanto desde el punto de vista socio-demográfico. Todos estos sectores (centro, periferias internas, periferias externas, espacio periurbano..) han consolidado en todas las ciudades españolas conglomerados metropolitanos cada vez más desarrollados, de límites imprecisos, estrechamente ligados a las infraestructuras de transporte y al mercado de la vivienda y al cambio en el modelo residencial consiguiente, factor explicativo último de la estructura socio-espacial de los diferentes espacios urbanos.

• Cambios sociales y espacios residenciales

Cambios en la relación entre hogares  y producción social del espacio: Nuevos modelos de matrimonios y de cohabitación. El  divorcio, el incremento de la esperanza de vida, la caída de la fecundidad. La importancia creciente de la inmigración extranjera, con sus propias estructuras familiares y de hogar. El fuerte incremento del número de hogares unipersonales y, consiguientemente, el menor tamaño de los hogares. La apertura del abanico de familias, entre otros fenómenos



•Cambios que explican el desajuste creciente entre población total y número de hogares.

Las consecuencias demográficas, culturales y económicas del cambio en las estructuras de hogares y familias constituyen la fuerza más poderosa de transformación urbana, porque las ciudades dan forma y son formadas merced a las prácticas de consumo y a los nuevos los patrones de movilidad a los que los nuevos tipos de hogares y familias dan lugar.

– Los espacios residenciales como resultado del dinamismo y los patrones cambiantes de hogares y familias.

– Los espacios residenciales reflejan las relaciones entre demografía, economía y territorio.

– El dinamismo de los espacios residenciales contrasta con la rígida disposición espacial de los sistemas de infraestructuras y el mercado de la vivienda.

– La fragilidad de los espacios residenciales, que sufren los efectos negativos como la pobreza y la exclusión social.

•Diferenciación social. El concepto de segregación social y segregación

 Segregación social como  separación y diferenciación residencial, económica, cultural (o étnica y racial) dentro de un mismo espacio -urbano o metropolitano-, alcanzada bien mediante el desarrollo de determinadas políticas urbanísticas, bien como consecuencia de procesos urbanos más o menos espontáneos. Concepto que integra  las tres dimensiones citadas: la espacial, la social y la económica

• Evolución del concepto de la segregación social urbana (David Harvey (1973) social justice and the city)

a) Es el producto del mercado de la vivienda, esto es, como reflejo de las políticas redistributivas adoptadas en cada momento.

b) Es el reflejo de rentas del suelo diferenciales (solo aprehensibles mediante estudios de centralidad y distancia).

c) Es una consecuencia del planeamiento urbanístico, cuando éste “dibuja” usos futuros o potenciales y cualifica el suelo orientando el mercado a experiencias del “zoning”.



TEMA 4: Análisis morfológico de los  espacios residenciales

1. Análisis morfológico

Tipologías arquitectónicas: Vivienda unifamiliar, aislada, adosada, en hilera, edificación aislada: el bloque, edificación en manzana cerrada.

Sistema de ordenación:

 Alineación  de calle: Cascos históricos. Ensanches. Ampliaciones del centro

Edificación aislada en  parcela: Polígonos de viviendas. Nuevas áreas residenciales. Ciudades jardín

Definición de la volumetría

2. Elementos y ordenación de los espacios  públicos

 Los espacios públicos son el componente del espacio urbano que permite la parcelación, da paso a la edificación y proporciona el acceso y la posibilidad de servicios a cada una de las parcelas. Podemos encontrar distintos tipos de espacios públicos según su situación: central, periférica y marginal. Además, para estudiar el espacio público, lo primero, que debe hacerse es asegurarse de su existencia. Igualmente los espacios públicos se componen de unos elementos, tales como calles, plazas, jardines… Además de amueblamiento (bancos, farolas, papeleras…). Además, tiene gran importancia la calidad de este espacio, en tanto a asfaltado, mantenimiento, limpieza,  diseño, seguridad, medio ambiente… De la misma manera, hay que fijarse en el uso que se hace del lugar, y también en los valores y problemas que tiene estos lugares.

3. Morfología urbana

 “Estudio de las formas urbanas, que puede extenderse a los procesos y agentes urbanos que    han contribuido a modelarlas”. GRUPO ADUAR. (2000). Interpretación del plano, la edificación y los usos del suelo como el resultado de procesos de  crecimiento o remodelación de una ciudad a largo del tiempo.

• Condicionantes de las formas urbanas: Emplazamiento de la ciudad, características del terreno y el valor del uso del suelo son el resultado de la actuación de diversos agentes de la urbanización y de la disponibilidad de        solares, los usos  previos o el trazado de los viales.



• Paisaje urbano

El paisaje urbano es la combinación de rasgos visibles que presta a un espacio urbano una fisionomía propia. Además, tiene la capacidad para reflejar aspectos de la sociedad de la cuál son expresión. Es una aproximación dinámica e histórica. Por tanto, los paisajes urbanos son el producto de la combinación de los rasgos morfológicos y de las pautas de localización de los usos del suelo en los espacios urbanos, como reflejo de la evolución de la sociedad a lo largo de los ciclos históricos y del desarrollo de los procesos históricos y del desarrollo de los procesos actuales.

4. Las etapas de configuración de los paisajes urbanos en Cantabria

• Paisajes históricos: Los paisajes urbanos de Cantabria se empezaron a configurar en la Edad Media, etapa que dio lugar a la creación de las villas costeras. Posteriormente encontramos núcleos urbanos en el interior, como consecuencia de la transformación, a partir del siglo XVIII, de algunas aldeas en villas. Los dos tipos de villas configuran paisajes urbanos de carácter histórico insuficientemente valorados. Además, existen varios ejemplos de paisajes urbanos producto de los procesos de planificación de los ensanches (finales S.XVIII – principios XX) a pesar de tener un estado de conservación muy desigual.

• Paisajes urbanos de finales del siglo XIX y XX: Surgidos como consecuencia de los procesos de industrialización o del desarrollo de las actividades turísticas. Dentro de los primeros se pueden apreciar diferencias en función de la orientación y el grado de mantenimiento de las instalaciones fabriles, de la etapa de construcción, de la intensidad de los procesos de urbanización y de su mayor o menor planificación. Respecto a los segundos todavía se mantienen, aunque con importantes alteraciones, los paisajes urbanos creados para dar respuesta a la demanda de actividades balnearias y de estancias estivales, cuya imagen de calidad y carácter decimonónico les diferencia de los paisajes residenciales surgidos a lo largo del XX y del XXI, una etapa que aceleró el crecimiento urbano que ha sido responsable de la creación de los paisajes urbanos de gran densidad, cuya imagen aparece íntimamente relacionada con las infraestructuras de transporte y las grandes superficies comerciales y de ocio.



5. Tipología arquitectónica

Clasificación de las construcciones de los núcleos urbanos o territorios. Tipos de acuerdo a sus características arquitectónicas su funcionalidad y puestas en relación con la red viaria. Las tipologías tienen un gran relación con la evolución histórica y también se deben interpreta valorando cuestiones económicas. Edificación en manzana cerrada: las fachadas de los edificios coinciden con la linde de las calles, que rodean a la manzana. Edificación en manzana abierta: cuando hay edificios aislados e forma de bloque y separados por espacios libres. Bloque: edificio aislado con cierto desarrollo en altura y con diferentes plantas de similares características, representativo de la edificación abierta, pues su orientación puede no coincidir con las líneas de la calle. Edificación aislada: la construcción está exenta en interior de la parcela.

Origen del bloque: solución arquitectónica de los arquitectos y urbanistas racionalistas del primer tercio del siglo XX. Protagonista fundamental del urbanístico durante el siglo XX. Fuerte asociación con las fórmulas de vivienda económica y opción para dar respuesta al déficit de vivienda. Mejor construcción residencial frente a la unifamiliar con jardín:

Economía por la concentración de las infraestructuras Economía por la concentración de las infraestructuras Lograr la mejor orientación independientemente de la calle Obtener amplios espacios peatonales a su alrededor

6. Ville Radieuse de le Corbusier. Valor de los espacios verdes: la calidad de la vida urbana

Chale: vivienda unifamiliar rodeada de jardín con una tipología constructiva ruralizante y situada fuera de los cascos históricos.

Vivienda unifamiliar o chale: modelo de residencia en las proximidades urbanas que suele formar parte de un área residencial, donde se suele utilizar un solo tipo constructivo. El desarrollo de las urbanizaciones es el resultados del crecimiento de las periferias urbanas de viviendas principales emplazadas a las afueras de las ciudades y que cuentan con equipamientos urbanos colectivos como los dedicados al deporte (golf, piscina, pistas de tenis…).



Las urbanizaciones de viviendas unifamiliares han experimenta un fuerte crecimiento y reflejan la segregación urbana producida en los espacios esenciales.

Las hay de varios tipos:

– Chales unifamiliares: construcción aislada para una sola familia apoyado en el modelo de asentamiento rural aislado (villas romanas).

– Los chales pareados o adosados: vivienda unifamiliar entre medianeras, contiguas unas a otras, unidas por los lados en hileras o de dos en dos (pareados).

El desarrollo de las urbanizaciones de chalés adosados se relaciona con los intereses inmobiliarios de construir un gran número de viviendas y dirigirse a un mercado más amplio. Es una tipología que ha experimentado un gran crecimiento en las periferias urbanas y que se le considera como un tipo de vivienda proporciona un modo de vida alternativo al bloque de las periferias o a las manzanas de los centros urbanos. Los chalés adosados es una opción de vivienda en propiedad para las clases medias con necesidades de espacio y deseos de contar con espacio verde. Morfológicamente hablando se caracterizan por la imagen de monotonía. Sin embargo, pueden encontrarse diferencias en función de la calidad de la construcción, del nivel de equipamientos, situación, comunicación y transporte.

• Las urbanizaciones cerradas

Son un tipo de promoción de edificaciones residenciales separadas de la trama general de la ciudad en la que se integran separadas por un cercado o verja que las rodea y un único punto de acceso con control de seguridad. Cuentan con equipamientos e instalaciones deportivas y están ocupadas por grupos de gran poder adquisitivo. Su auge está relacionado con el deseo de separarse del resto de los ciudadanos y por razones de seguridad. Ejemplo: América Latina.

• Los sistemas de ordenación

Las tipologías arquitectónicas determinan una determinada manera de ocupar y utilizar la parcela.

Las diferentes maneras que tienen los edificios de agruparse ayudan a distinguir sistemas de ordenación. Tres sistemas: Alineación de calle, edificación aislada en parcela y definición de la volumetría.



• Alineación de calle

Es la línea que establece los límites de la edificación a lo largo de aquélla. Es un sistema de ordenación utilizado en los cascos históricos, ensanches y ampliaciones del centro, en el que la calle establece la posición del edificio, su profundidad, la altura y el retranqueo de la fachada.

• Edificación aislada en parcela

Cuando el tamaño de la parcela determina la ocupación el volumen edificable y las distancias a los lindes. Sistema utilizado en las áreas periféricas.

• Ordenación por definición de la definición de la volumetría

Sistema definido por las características geométricas del volumen. Se utiliza tanto en la periferia como en el centro de las ciudades en la construcción de los edificios modernos.

7. Los espacios públicos

Los espacios públicos son el componente del espacio urbano que permite la parcelación, da paso a la edificación y proporciona el acceso y la posibilidad de servicios a cada una de las parcelas. Además, permite la circulación de un punto a otro de la ciudad, la comunicación entre los ciudadanos (relaciones sociales, lugares de paseo…) y la percepción del espacio (imagen que refleja cada espacio residencial).

El esquema ordenador sería la ley de la composición de los espacios públicos en función de sus elementos: Las calles clásicas con sus aceras; Las avenidas con varias calzadas separadas; Las arterias urbanas con predominio de circulación rodada; El paseo alameda o rambla con con arbolado central peatonal; La plaza con diversas formas y usos; El parque urbano; La calle para peatones

Podemos encontrar distintos tipos de espacios públicos según su situación: central, periférica y marginal. Además, para estudiar el espacio público, lo primero, que debe hacerse es asegurarse de su existencia. Igualmente los espacios públicos se componen de unos elementos, tales como calles, plazas, jardines… Además de amueblamiento (bancos, farolas, papeleras…). Además, tiene gran importancia la calidad de este espacio, en tanto a asfaltado, mantenimiento, limpieza, diseño, seguridad, medio ambiente…