Fundamentos Teóricos y Tipologías en Intervención Social y Protección Infantil
Modelos Fundamentales de Intervención Social
La elección del modelo de intervención se basa en la naturaleza específica de la problemática presentada por la persona usuaria o el sistema familiar. A continuación, se describen las aplicaciones clave de los modelos más relevantes:
Aplicación de Modelos según la Problemática
Modelo Sistémico
El modelo más adecuado es el Modelo Sistémico, ya que la problemática no puede entenderse de forma individual, sino en relación con las interacciones y dinámicas del sistema familiar o relacional. Este modelo permite examinar cómo los patrones de comunicación y las relaciones influyen en el problema y orientar la intervención al conjunto del sistema.
Modelo Centrado en la Tarea
El modelo más adecuado es el Modelo Centrado en la Tarea, ya que el caso presenta un problema concreto y delimitado, susceptible de abordarse mediante objetivos claros y a corto plazo. Este modelo permite estructurar la intervención en tareas específicas, consensuadas con la persona usuaria, favoreciendo su participación activa y la obtención de resultados rápidos y evaluables.
Modelo de Intervención en Crisis
El modelo más adecuado es el Modelo de Intervención en Crisis, ya que la persona se encuentra ante una situación vital inesperada y desestabilizadora, que supera sus recursos habituales de afrontamiento. Este modelo permite una intervención inmediata y focalizada, orientada a restablecer el equilibrio emocional y prevenir un mayor deterioro de la situación.
Modelo de Gestión de Casos
El modelo más adecuado es el Modelo de Gestión de Casos, ya que se trata de una situación de alta complejidad, en la que la persona presenta múltiples necesidades (sociales, sanitarias y/o económicas) y requiere la intervención de varios recursos y sistemas. Este modelo permite una atención integral y continuada, garantizando la coordinación de servicios y la existencia de un profesional de referencia que evita duplicidades y asegura la continuidad de la intervención.
Principios Generales sobre los Modelos
- Los modelos no son reglas rígidas ni técnicas aisladas, sino marcos teórico-prácticos que ayudan al profesional a orientar su práctica y entender la realidad social.
- Estos marcos guían la intervención, pero no sustituyen ni imponen soluciones.
Descripción Detallada de los Modelos
Modelo de Gestión de Casos
- Este modelo se centra en coordinar recursos y servicios para personas con necesidades múltiples.
- El profesional actúa como mediador/gestor, facilitando que la persona acceda a lo que necesita.
- El objetivo no es controlar ni sustituir a la persona, sino apoyar su autonomía a través de los recursos adecuados.
Modelo Centrado en la Tarea
- La clave es resolver problemas concretos y actuales con objetivos claros y a corto plazo.
- Las tareas se negocian con la persona usuaria, fomentando su participación activa, no la dependencia.
- Es un modelo práctico y limitado, enfocado en resultados, no en el estudio profundo de la personalidad ni en problemas estructurales complejos.
Modelo de Intervención en Crisis
- Se aplica cuando la persona enfrenta una situación vital crítica que supera sus recursos habituales.
- El objetivo es restablecer el equilibrio personal y familiar de forma inmediata y temporal, ya que la intervención debe ser rápida y no prolongada.
Modelo Sistémico
- Concibe a la familia como un sistema de relaciones interdependientes, no solo como individuos aislados.
- Los problemas se explican por las interacciones entre los miembros, y un cambio en uno afecta a todo el sistema.
- El objetivo es modificar patrones de relación, no “corregir” a un individuo ni imponer normas externas.
Clasificación de la Parentalidad y Competencias Parentales
Tipología de Parentalidad según Barudy (2007)
Según Barudy (2007), la parentalidad puede clasificarse en distintos tipos en función del nivel de competencias parentales:
- Parentalidad Competente: Es aquella que cubre de forma adecuada todas las necesidades de los hijos e hijas (físicas, emocionales, sociales y educativas) y favorece un desarrollo sano.
- Parentalidad Mínima: Dispone de recursos básicos como el apego, la empatía, cierto grado de responsabilidad y la capacidad de pedir ayuda cuando es necesario.
- Parentalidad Parcial: Existen deficiencias importantes para ejercer incluso esa parentalidad mínima, aunque se mantiene el deseo de mejorar.
- Parentalidad Disfuncional: Se caracteriza por graves incompetencias parentales y suele estar asociada a situaciones de maltrato o negligencia grave.
- Parentalidad Tóxica: Es la forma más extrema, en la que los padres o madres dañan de manera consciente y deliberada a sus hijos e hijas.
Clasificación Diagnóstica de la Adecuación Parental (Rodrigo López et al., 2015)
Por su parte, Rodrigo López et al. (2015) proponen una clasificación diagnóstica de la parentalidad basada en el nivel de adecuación parental:
- Adecuación Parental Insuficiente: No garantiza la seguridad ni el desarrollo de los menores y supone un riesgo alto para ellos.
- Adecuación Parental Mínima: Ofrece cierta protección, pero no asegura un desarrollo adecuado; no existe maltrato, aunque sí una situación de riesgo.
- Adecuación Parental Óptima: Se caracteriza por una alta calidad en los cuidados y en la educación, promoviendo el bienestar y el desarrollo integral de los hijos e hijas.
Tipología de Desprotección Infantil y Maltrato
Maltrato Físico
Se define como cualquier acción no accidental por parte de los padres, tutores o guardadores que provoque daño físico o enfermedad en el menor o lo coloque en grave riesgo de padecerlo. Incluye:
- Agresiones o castigos físicos.
- Envenenamiento o administración de sustancias.
- El Síndrome de Münchausen por poderes (simulación o provocación de enfermedades en el menor).
- La mutilación genital femenina.
Maltrato Psicológico
Consiste en hostilidad verbal en forma de insulto, desprecio, crítica o amenaza de abandono, así como en el bloqueo de la autonomía y la instrumentalización del menor en conflictos familiares. Ejemplos:
- Rechazar o aterrorizar al menor.
- Aislarlo o exponerlo a situaciones de violencia (doméstica o de género).
- Restringir su autonomía o sobreexigirle.
- Utilizarlo en conflictos entre adultos.
Negligencia Física
Se produce cuando las necesidades físicas, de seguridad y formativas básicas del menor no son correctamente atendidas de forma temporal o permanente. Abarca:
- Necesidades físicas: Alimentación, higiene, salud, vivienda y descanso.
- Necesidades de seguridad: Falta de supervisión o protección.
- Necesidades formativas: Absentismo escolar o falta de implicación educativa.
Negligencia Psicológica
Se define como la falta persistente de una respuesta adecuada a las señales y necesidades emocionales del menor. Afecta a aspectos como:
- Interacción y afecto.
- Atención a problemas emocionales.
- Estimulación cognitiva.
- Transmisión de normas, límites y valores.
Abuso Sexual
Es toda conducta sexual mantenida entre una persona adulta y un menor en situación de desigualdad, en la que este es utilizado para la estimulación sexual de otra persona. Puede clasificarse por la relación (intrafamiliar o extrafamiliar) y por el tipo de contacto (con o sin contacto físico), e incluye la agresión sexual y la explotación sexual infantil.
Explotación Laboral y Mendicidad
Consisten en asignar al menor trabajos continuados que exceden lo habitual, interfieren en su educación o se realizan con fines económicos para la familia. También incluye inducir o permitir que el menor practique la mendicidad.
Modelo de Vida Inadecuado
Se da cuando el hogar constituye un entorno basado en pautas antisociales, delictivas o destructivas (violencia, consumo de drogas, prostitución o racismo). Incluye:
- Conductas adictivas.
- Tráfico de drogas.
- Conductas socialmente inadaptadas.
- Inducción a la delincuencia y legitimación de la violencia.
Maltrato Prenatal
Hace referencia a la falta de cuidados durante el embarazo que perjudican al feto. Ejemplos:
- Falta de control médico.
- Consumo de drogas, tabaco o alcohol.
- Malos tratos a la madre y rechazo del embarazo.
Abandono
Se define como el desentendimiento o la delegación de los deberes de guarda de forma permanente o prolongada. Manifestaciones:
- Dejar al menor solo o con terceros sin supervisión.
- Expulsarlo del hogar.
Renuncia
Consiste en la negativa explícita a reconocer la paternidad o a mantener responsabilidades legales sobre el menor, siendo una situación habitual en contextos hospitalarios con recién nacidos.
Incapacidad Parental de Control de Conducta
Se refiere a la dificultad grave para controlar y manejar el comportamiento de los hijos, aplicando modelos educativos ineficaces o dañinos. Incluye:
- Presencia de problemas de conducta en el menor.
- Uso de estilos educativos inadecuados.
- Falta de límites o de adaptación a sus necesidades.