Principales personajes del derecho

El derecho formal e irracional. Es aquel que por un lado dicta normas que se establecen a partir de unos criterios generales, previamente fijados pero aunque el creador del derecho (legislador o juez) no existe una adecuación de los medios en provecho de la finalidad jurídica que se busca. Un ejemplo sería el derecho elaborado por los oráculos, profetas, los cuales en su época eran sacerdotes que dictaban no solo normas religiosas sino también morales o jurídicas. Estos tenían unos criterios formales prefijados para la elaboración de sus normas, pero a pesar de eso serían unas normas de carácter irracional para las finalidades que se buscan.

El derecho formal y racional. Es aquel en el cual los creadores del derecho fijan unas normas jurídicas a partir de unos criterios generales, previamente fijados y además se trata de normas racionales, porque hay una adecuación justa de los medios para la consecución de las finalidades jurídicas. Este sería el propio de las sociedades modernas, donde por ejemplo, en la elaboración de una ley, son una serie de normas que siguen un procedimiento establecido para ser aprobado, y además estas leyes son racionales, están adecuadas para la consecución que se busca.

Evaluación final de la trascendencia de la obra de Weber


Se puede hablar de tres apartados:

En el aspecto de teoría social

Lo más importante es que fija un nuevo paradigma de la sociología, centrado en la acción social como objeto de estudio de la sociología. En este sentido Weber va un paso más allá que Durkheim.
Pasa de una visión más estática de Durkheim hacia una visión más dinámica, en movimiento con el paso de la historia. Este estudio sería la acción social (como el hecho social de Durkheim pero observándolo a través de la historia). Esta importancia que da Weber a la acción social tuvo una importancia capital porque los principales autores partieron de esta importancia de la acción social como objeto de estudio de la sociología.

En el aspecto de Teoría política

Weber no es un autor que se puede enclavar dentro del liberalismo político, no es un autor liberal clásico porque da mucha importancia al poder del Estado, al poder político, porque también es un autor que niega la primacía de la economía, esta no lo es todo, y además reconoce las aportaciones que en materia de justicia social lleva a cabo el socialismo. Es más bien un autor de carácter ecléctico, porque intenta coger lo que él considera mejor de cada ideología de su época, del conservadurismo (del cual intenta coger lo que sería para el nacionalismo germánico), del socialismo (coge las ideas de justicia social, de defensa de un reformismo político que camina hacia una mejor consecución de la justicia social), y del capitalismo liberal (coge dos ideas, la defensa de la democracia, y la  defensa de la racionalidad excelente que da a término el capitalismo como sistema). Sí que hay que hacer un último apunte y es que la relación que a nivel de teoría política ha tenido la obra de weber respecto al marxismo, y es que a los años 60 y 70 se hacía una obra totalmente opuesta al marxismo, y en los conservadores liberales actuales que tienen sus raíces en esa época, a nivel ideológico hizo una defensa furibunda de Weber como autor opuesto al marxismo, utilizándolo como arma de gran prestigio contra las teorías marxistas, interpretando los neoliberales que weber negaba la importancia de la economía como motor de la sociedad y antepónía la cultura y la política como base de la estructura social. Esta manera de interpretar a Weber parece manipuladora y a partir de los 80 hacia delante se ha impuesto una relación más equilibrada entre la obra de weber y la de Marx, y es que Weber es compatible con Marx, no es totalmente opuesto, siendo compatible desde una crítica fuerte que realiza Weber de la obra de Marx, porque lo que hace Weber en definitiva es criticarle a Marx que la economía sea la única causa de la explicación de la formación de una sociedad. Una vez hecha esta crítica Weber dice que la economía es una causa importante, pero es una más por muy importante que sea que siempre se ve condicionada y complementada por otras causas como son la cultura y la política, que interactúan con la causa económica a la hora de formar una sociedad.

En el aspecto de Teoría jurídica

Weber consigue fijar una visión clara de dos grandes saberes jurídicos con los cuales aproximar a conocer el Derecho, la Sociología del Derecho y la Ciencia del Derecho. Eso hoy en día es una cosa muy sencilla, pero el problema fue llegar ahí, los obstáculos que tuvo que sortear fueron tres:  La visión del Romanticismo jurídico en Alemania, que decía que para fijar el Derecho que debía haber en Alemania la única fuente que se podía utilizar era el conocimiento de las tradiciones y costumbres jurídicas de Alemania. Weber rechaza esa influencia ROMántica en el estudio del Derecho.

La influencia del marxismo en el aspecto jurídico, el cual tiene una visión negativa, pues para estos el Derecho es la manifestación de la ideología de la clase dominante. Los marxistas querían hacer desaparecer este derecho, por tanto Weber quería quitar esta influencia.

La influencia del iusnaturalismo que él tuvo que dejar de lado porque lo consideraba demasiado idealista, ya que según el iusnaturalismo el Derecho Natural era más antiguo y superior jerárquicamente al Derecho Positivo de los Estados. El Derecho Natural es el más importante, pero Weber no quiere verse influido por esa teoría.

Dejando de lado esos tres obstáculos, llega a la conclusión que para hablar del Derecho solo se puede hablar de estos dos saberes jurídicos, la Sociología del Derecho y la Ciencia del Derecho.