Formato de sociedad de responsabilidad limitada
Cualidades necesarias o convenientes para la excelencia profesional
“Un buen profesional no se define solamente por lo que sabe, sino por cómo trabaja, cómo se relaciona con los demás y cómo actúa cuando tiene responsabilidades. En primer lugar, para ser competente profesionalmente, se necesitan tres cualidades principales: afición por los temas del trabajo, flexibilidad y Realismo.Afición por los temas del trabajo significa tener interés genuino por lo que uno hace. Cuando a una persona le interesa su profesión, busca actualizarse, profundiza, no se queda con la primera solución y tiene más disposición para mejorar./ Flexibilidad significa saber adaptarse. El mundo profesional cambia constantemente: cambian las tecnologías, los equipos, los métodos de trabajo y las circunstancias. / Realismo significa partir de la realidad concreta. No se trata de resignarse, sino de diagnosticar bien, reconocer recursos y limitaciones, priorizar lo importante y evitar el perfeccionismo que paraliza.
“En segundo lugar, el buen profesional debe saber trabajar mucho y bien, es decir, con intensidad, pero también con calidad. Las cualidades principales son: Puntualidad, porque demuestra respeto por el tiempo propio y ajeno./ Constancia o tenacidad, porque muchos trabajos importantes requieren continuidad, esfuerzo sostenido y capacidad de no abandonar ante las dificultades. /Espíritu práctico, porque el profesional debe orientarse a resolver problemas, no solo a analizarlos indefinidamente. /Orden productivo, porque el orden no es solo prolijidad; es organizar tareas, prioridades y tiempos para trabajar mejor.“En tercer lugar, ningún profesional trabaja completamente solo. Incluso cuando una tarea parece individual, siempre hay clientes, colegas, superiores, subordinados o destinatarios del trabajo.” Las cualidades centrales son:
Honradez en el manejo de conceptos, es decir, ser intelectualmente honesto. No manipular datos, no exagerar, no ocultar información relevante y reconocer cuando uno no sabe algo. /Confianza en los demás, porque sin confianza no hay verdadero equipo. La desconfianza genera controles excesivos, conflictos y pérdida de tiempo./ Buen humor, entendido no como superficialidad, sino como una disposición positiva que ayuda a crear un clima de trabajo más humano y más llevadero.“Un equipo funciona bien cuando hay honestidad, confianza y buen clima humano.”
Finalmente, para ocupar puestos de dirección o liderazgo, se necesitan cualidades adicionales.
Las cualidades destacadas son: Nobleza y lealtad, porque quien dirige debe cuidar la confianza, actuar con rectitud y no usar su posición para beneficio personal./ Corrección en el trato, porque liderar exige respeto. Incluso cuando hay que corregir, exigir o tomar decisiones difíciles, debe mantenerse la dignidad de las personas./ Claridad, concreción y concisión, porque un líder debe comunicar bien. Si las instrucciones son confusas, el equipo se desorienta. La buena dirección requiere objetivos claros y mensajes precisos. “El liderazgo profesional exige rectitud personal, buen trato y comunicación clara.”
En conclusión, para ser un profesional excelente no alcanza con cumplir normas o hacer lo mínimo. Hay que desarrollar cualidades que permitan trabajar bien, trabajar con otros y asumir responsabilidades de liderazgo.” La excelencia profesional no es solo saber hacer; también es saber ser.
15. La empresa y el Bien Común,
16. Doctrina social de la Iglesia (DSI)
Se entiende por DSI como al “Conjunto de enseñanzas de la Iglesia que aplican las verdades de la fe y la moral cristiana al orden social; esto es, la aplicación del mensaje evangélico a las realidades sociales”. Las principales carácterísticas de la doctrina social de la Iglesia son: 1. Dignidad de la persona humana. (agrega ‘hijo de Dios’): Cada persona tiene un valor intrínseco y es digna de respeto por ser creada a imagen y semejanza de Dios. 2. Primacía del bien común 3. Destino universal de los bienes y propiedad privada: aunque se reconoce el derecho a la propiedad privada. 4. Principio de solidaridad: Implica reconocer que todos somos responsables unos de otros, promoviendo una actitud de fraternidad y apoyo mutuo. 5. Principio de subsidiariedad: Las decisiones deben tomarse en el nivel más cercano posible a los afectados por ellas, respetando la capacidad y autonomía de las personas y comunidades. 6. Cultura de la vida y de la calidad de vida: Promover una cultura que valore y proteja la vida en todas sus etapas, desde la concepción hasta la muerte natural.7. La existencia de la ley moral natural: Hay principios morales universales inscritos en la naturaleza humana que deben guiar las acciones y decisiones
El contenido de la DSI es: Dignidad y Derechos de la persona humana. / El Bien Común. / El destino universal de los bienes. La propiedad privada. / Principio de Subsidiariedad. / Principio de Solidaridad. /Valores fundamentales de la vida social. Protección de la vida. / La familia como ‘unidad’ básica de la sociedad. / La dignidad del trabajo humano y sus implicancias. / La vida económica. / La comunidad política, ejercicio de la autoridad. / La comunidad internacional. / La salvaguardia del medio ambiente. / La promoción de la paz. En el contexto empresarial laico, un valor fundamental que la Doctrina Social de la Iglesia (DSI) puede aportar es la dignidad humana y el respeto a los derechos laborales. Este valor se enfoca en la consideración de cada trabajador como una persona con derechos inalienables, y no meramente como un recurso productivo. Un entorno que respeta la dignidad de los empleados y garantiza sus derechos laborales contribuye a un clima laboral positivo. Además, las empresas que promueven la dignidad humana y los derechos laborales son más atractivas para los trabajadores potenciales. Al respetar y promover la dignidad humana y los derechos laborales, las empresas contribuyen al desarrollo social y económico sostenible. Por último, la implementación de estos valores ayuda a reducir las desigualdades y promueve la justicia social.
4. Reducción de Riesgos: La implementación de prácticas responsables puede reducir riesgos legales y operativos, y mejorar la gestión de la cadena de suministro. 5. Innovación: Las empresas que adoptan la RSE a menudo son impulsadas a innovar para crear productos y servicios sostenibles que respondan a las necesidades del mercado y la sociedad.
Formas de Canalizar la RSE
1. Valores y Principios Éticos: Integrar principios éticos en la toma de decisiones, reflejados en la misión, visión, y códigos de conducta de la empresa. 2. Calidad de Vida Laboral: Implementar políticas de recursos humanos que mejoren el bienestar de los empleados, como compensaciones justas, equilibrio entre vida laboral y personal, y entornos de trabajo seguros y saludables. 3. Apoyo a la Comunidad: Contribuir al desarrollo de las comunidades locales mediante donaciones, voluntariado corporativo, y apoyo a emprendimientos y proyectos comunitarios. 4. Cuidado del Medio Ambiente: Adoptar prácticas sostenibles que incluyan la reducción de emisiones, el reciclaje, la gestión eficiente de recursos y la innovación ecológica. 5. Marketing Responsable: Promover la integridad en las prácticas comerciales, la transparencia en la comunicación, y la educación del consumidor sobre el uso adecuado de los productos y servicios. 6. Reconocimientos a Prácticas Innovadoras: Incentivar y reconocer iniciativas que demuestren innovación en la gestión sostenible y en la creación de valor para los grupos de interés. La integración del concepto de bien común y la RSE en la estrategia empresarial no solo es una obligación ética, sino también una ventaja competitiva.Las empresas que actúan de manera responsable contribuyen a una sociedad más justa y sostenible, fortalecen su reputación y construyen relaciones de confianza con sus stakeholders. En última instancia, una empresa comprometida con el bien común y la RSE está mejor posicionada para alcanzar un éxito duradero y significativo.
Juicio Moral: ¿Qué hago? ¿Para qué? ¿Bajo qué circunstancias? 4. “Es valiosos todo aquello que contribuye al desarrollo del hombre” 5. “Hay valores que son objetivos, válidos para toda persona y cultura” La vida, la integridad de la persona, la libertad, la veracidad, la honestidad, la lealtad, etc6. “El hombre debe adquirir capacidades necesarias para alcanzar una vida lograda, plena y completa” 7. “El bien común es preferible al bien privado si ambos son del mismo órden”. Hoy vivimos en una sociedad muy individualista, pero somos seres sociales y por ende debemos de apoyar y fomentar ese bien común. 8. “La persona no debe considerarse nunca solamente como un medio, sino siempre también como un fin”. 9. “El bien no es menor porque beneficia a otro (y no a mi) y el mal no es mayor porque me perjudique a mi (y no a otro)” Los criterios son “Capacidades de discernimiento de separación entre lo bueno y lo malo, lo conveniente y lo perjudicial para la persona misma y para su entorno (familia, empresa, etc.)” Criterios Éticos:
De extensión: “es mayor el bien que beneficia a más personas y es mayor el mal que perjudique a más personas” (mejor matar a 1 que a 5) /· De incidencia: “El bien es mejor cuanto más profundamente beneficie a la persona, y el mal es peor cuanto más profundamente lo afecta”. No solo importa la cantidad, sino que también importa la calidad de la acción en cuanto a qué tanto afecta a la otra persona. (mejor matar a 5 desconocidos que a 1 conocido) /· De proximidad: “Me encuentro más obligado de promover el bien y evitar el mal de los más próximos”
Criterios Operativos:
Colaboración vs Competencia. Criterio Operativo: “La colaboración es más eficaz que la competencia” (cooperan o compiten personas).
7. Acciones de doble efecto
Las acciones de doble efecto son aquellas que producen o pueden producir dos efectos, de los cuales uno es bueno y uno es malo. Por su parte, la doctrina del doble efecto constituye la teoría según la cual una acción que ocasiona un efecto malo (por ejemplo, la muerte) puede ser moralmente aceptable siempre que de ella resulte un efecto bueno proporcional (alivio de dolor o sufrimiento intolerable). De lo que se trata es de reflexionar cuándo y porqué sería aceptable decidir o actuar en un acto que tiene consecuencias malas. Allí importan los motivos por los cuales se actúa, qué proporción de bien y mal se genera a quién o quiénes perjudica, en qué medida, constituye una injusticia o no, se puede mitigar (minimizar) se analizaron alternativas, se consultó a expertos, jefe, etc. Etc. Cuando hablamos de responsabilidad en el accionar ético, se ven implicadas dos virtudes: Prudencia y Justicia. En primer lugar, por definición la prudencia es poder discernir y distinguir lo que es bueno o malo, para seguirlo, o huir de ello y aparece al prever a priori las posibles consecuencias de cada acción. Este aspecto de la responsabilidad implica anticiparse, asesorarse y procurar los medios adecuados para actuar responsablemente. Para ello, es sumamente importante ser prudente al ponderar y elegir qué camino voy a tomar. A veces, la intuición puede ser riesgosa. Por otro lado, la justicia es la búsqueda y aplicación de lo que es justo y equitativo. Implica tratar a las personas de manera imparcial y dar a cada uno lo que le corresponde según su mérito, sus derechos y sus necesidades. A la hora de actuar responsablemente, se ve implicada cuando asumimos las consecuencias de los propios actos a posteriori. La justicia en este momento obliga a actuar cuando se debe, a establecer reglas y a sancionar cuando corresponda. “Dar a cada uno lo suyo” es justo y es parte de actuar responsablemente.