Estrategias para ayudar desde la escuela

Estrategias para ayudar desde la escuela

Pautas generales

Como dar instrucciones: se establecerá contacto visual o proximidad física con el niño, asegurando así su atención. Se darán las instrucciones de una en una y estas serán concretas, cortas y con un lenguaje positivo. También puede ser útil el uso de registros o contratos (fotocopia) con el fin de facilitar la planificación y realización de deberes.

Reducir al máximo los estímulos distractores

Cómo mejorar el rendimiento académico

Dificultades en la lectura

Ante las omisiones, adiciones, sustituciones de sonidos: se le premiará con una fija 3 o 4 palabras bien leídas para aumentar su atención.

Dificultad ante algunos grupos consonánticos (tr, bl, pr): detenerse diariamente unos minutos a leer tarjetas que contengan palabras con estos grupos consonánticos.

Lectura silabeada o precipitada: utilizar un metrónomo, entrenamiento diario en lectura cronometrada para aumentar la velocidad.

Perdida ante la lectura: utilizar un cartón señalador para seguir las líneas del texto, saber previamente qué parte del texto

Dificultades en la escritura

Ante errores como uniones, fragmentaciones, adiciones, omisiones, sustituciones o repeticiones: se le puede ofrecer una fija por cada 2, 3 o 4 palabras escritas sin errores, deletreo de palabras

Caligrafía pobre y desorganizada: la caligrafía se practicará ofreciéndole plantillas de doble o cuádruple línea y se le pueden permitir diferentes instrumentos de escritura. Además, convendría corregir la postura y/o la manera de coger el lápiz. Practicar sobre una caligrafía personalizada, insistiendo únicamente sobre estos errores y no caer en practicar por practicar.

Mayor número de faltas ortográficas: trabajar el vocabulario (estos alumnos acostumbran a presentar malos resultados en pruebas de memoria auditiva, será necesario dirigir la intervención hacia ejercicios de memoria visual: asociación de palabras con dibujos, juegos tipo ahorcado, elaboración de diccionarios propios…). La mayoría de los errores ortográficos se produce sobre un total de 100 palabras de uso cotidiano, trabajar sobre estas palabras de uso más frecuente puede llegar a ser lo más efectivo.

Dificultades en las matemáticas

Pobre comprensión de los enunciados

Autoinstrucciones ante los enunciados de los problemas: “ante un problema subrayo los datos y redondeo la palabra o palabras clave que identifican la operación”

Autoinstrucción para el reconocimiento de la operación

Asociar sumar con poner cosas, restar con sacar cosas, multiplicar poner cosas iguales muchas veces y dividir repartir cosas

Ejercicios en los que solo deba identificar la operación y no se le exija la resolución completa del problema.

Errores por descuido a la hora de aplicar el signo: pintar los signos siempre del mismo color antes de empezar a operar

Dificultad de abstracción de conceptos matemáticos: retroceder en este proceso y enseñarle a convertir esos datos lejanos o amplios, en otros más cercanos y pequeños. Manipulación de material. Representar los datos mediante dibujos. Uso de autoinstrucciones mediante entrenamiento previo (fotocopia): paro: dejo el lápiz sobre la mesa aún no lo necesito, miro: observo la hoja y leo todo lo que aparece, decido: subrayaré los datos y buscaré la palabra clave que me indica lo que tengo que hacer, sigo: ahora ya puedo escribir los datos y decidir qué tengo que hacer, repaso: lo reviso

Respecto al cálculo: es necesario ofrecerles más tiempo para pensar, ayudarles a crear el hábito de repaso y permitirles rectificar, hay que potenciar el cálculo mental y la representación mental de números

Cómo mejorar el comportamiento

Supervisión constante, tutorías individualizadas de unos 10 minutos: sirven para indicar al niño qué se espera de él, qué señales o consignas se pueden pactar para mejorar su comportamiento y rendimiento, y para marcar los límites o normas básicas de comportamiento dentro del aula

Uso de herramientas básicas para el control del comportamiento: refuerzo positivo, extinción, tiempo fuera y establecimiento de límites

Refuerzo positivo: consiste en elogiar o reforzar aquellos comportamientos que queremos que se den con mayor frecuencia. Para ello tenemos que elogiar conductas muy concretas (el hecho de que el niño autorregistre y autovalore las conductas adecuadas mejorará la eficacia de la técnica fotoc. semáforo), utilizar el refuerzo social, puede trabajarse de forma grupal y emplearse la agenda.

Extinción: consiste en dejar de atender un comportamiento para reducir o evitar que se repita, sin prestar atención a la conducta problemática. Esta estrategia no se aplicará cuando la conducta pueda resultar un peligro y recuerda que queremos extinguir un comportamiento concreto, no a la persona.

Tiempo fuera: antes de su primera aplicación se habrá pactado con el niño con qué conductas se llevará a cabo, se aplicará aproximadamente 1 minuto por año de edad, tras ello, se invitará al niño a continuar con la actividad que estaba haciendo sin hacer ninguna referencia a lo sucedido

Normas y límites: deben establecerse de antemano y redactadas en positivo, así como sus consecuencias.

Favorece su autoestima: acéptalo tal como es, descubre qué tiene de especial y díselo, cree en él, analiza tus mensajes y haz uso del lenguaje de la autoestima. Intenta sustituir el verbo “ser” por el verbo “estar”, así no atacamos su autoestima; no culpabilizar ni comparar; en lugar de decirle “eres un desordenado” podemos decir “tu pupitre está desordenado”.

TEA: Trastorno Espectro Autista: Trastorno

Trastorno = condición en la que se ven afectadas cualitativamente un conjunto de capacidades en el desarrollo comunicativo, social y cognitivo.

Espectro = dispersión de los síntomas. Nos encontramos ante un conjunto de síntomas semejantes que permiten identificar el trastorno pero que a la vez presentan una amplia diferencia en la afectación de los mismos.

Abarca distintos subtipos: trastorno autista, trastorno desintegrativo infantil, trastorno Asperger y Trastorno generalizado del desarrollo no especificado.

Es una discapacidad que se presenta de forma permanente, no existen tratamientos que eliminen esa condición. La valoración precoz y las adaptaciones curriculares son determinantes para la atención temprana y un tratamiento adecuado para ayudar a los niños a desarrollar sus habilidades y su adaptación social.

En este trastorno se ven afectados de una u otra manera la comunicación, el desarrollo cognitivo y las relaciones sociales.

Comunicación

Dificultades para iniciar la comunicación social y para establecer una conversación recíproca.

No contacto visual y atención deficiente.

Expresan su pensamiento con franqueza, sin considerar el impacto sobre los demás.

Vocabulario muy avanzado en sus áreas de interés.

Muestran buena memoria en la información que acaban de escuchar, pero no saben hacer uso de ella.

Muestran expresiones o gestos faciales inapropiados

Habla peculiar: tono muy alto o monótono.

Falta de habilidad para interpretar la comunicación no verbal.

Comprensión literal de los mensajes

Estilos de aprendizaje

Le resulta difícil anticipar situaciones, pensar en el futuro, generar hipótesis y alternativas.

No diferencia la información relevante e irrelevante.

Dificultad en la organización y resolución de problemas.

Limitaciones para generalizar aprendizajes.

Inflexibilidad.

Presentan más atención a los elementos concretos de los estímulos que a las estructuras globales de los mismos.

Habilidad en tareas de clasificación.

Buena capacidad en las áreas viso-espaciales, de memoria mecánica y de motricidad.

Pueden realizar conductas sin propósito como aleteos o dar vueltas sobre sí mismos.

Sensibilidad sensorial (ruidos, luces).

A veces cursa con retraso mental.

Pautas educativas

Programas ampliamente utilizados en la organización de los entornos educativos para alumnos con autismo son el programa TEACCH y el PEANA (Proyecto de Estructuración Ambiental en el Aula de Niños con Autismo). En ellos se reflejan las siguientes ideas:

De centro:

Visitas al aula y al centro y que conozca al profesor, esto le ayudará a reducir el estrés que le produce la novedad.

Conocimiento de la situación y sobre cómo actuar por parte de todo el profesorado.

En situaciones de conflicto ignora cómo pedir ayuda o cuándo debe imponerse por lo que precisa supervisión continua para evitar acoso escolar. La salida al recreo puede resultarle agobiante por la falta de orden, los ruidos y la actividad que genera.

Los distintos espacios del centro deben estar identificados con pictogramas

Del aula:

Ambiente estructurado del aula, definido como aquel donde el niño conoce las pautas básicas de comportamiento y tiene seguridad de lo que se espera de él. La jornada debe ser predecible, estableciendo unas rutinas. Marcar el cambio de rutinas.

Importancia de utilizar indicadores visuales que le ayuden a conocer lo que debe hacer y de esta manera se reducirá su ansiedad: horarios, agendas, códigos de color de material… .

El tutor favorecerá la organización de las tareas y el material del alumno.

Conviene ubicar al alumno en las primeras filas, evitando distractores y estímulos irrelevantes en los materiales.

Apoyar la enseñanza con materiales gráficos que ayuden a la comprensión

Uso de las TIC y creación de materiales didácticos propios (CLIC),

Asegurarnos que han comprendido los aprendizajes, favoreciendo la generalización de los mismos y fomentando el planteamiento de preguntas.

Conocer los estímulos a los que son especialmente sensibles y evitar ruidos excesivos.

Colaboración con el orientador o el PT del centro.